Consejo Dominicano de
Relaciones Internacionales

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Bougainville: la isla que no quiso formar parte de otra isla

Por: Mario Gallego CosmeFotografía.

20 de septiembre de 2019.

 

El 23 de noviembre de 2019 los habitantes de las islas de Bougainville tendrán la oportunidad de opinar si quieren seguir siendo una Región Autónoma de Papúa Nueva Guinea o si, por el contrario, prefieren escindirse de este país, para así convertirse en un Estado independiente [1]. Este referéndum emana de los acuerdos de paz que, en cierto modo, marcaron el final de un conflicto armado especialmente cruento que, entre 1988 y 1998, enfrentó a grupos secesionistas de Bougainville contra los partidarios de permanecer unidos a Papúa Nueva Guinea.

Para comprender los motivos que llevaron a Bougainville a dos proclamas independentistas —no exentas de tensiones, en 1975 y en 1990 [2]—, y a la aludida guerra civil, hay que tener en cuenta dos aspectos; uno histórico y otro de corte económico. El primero estriba en la unificación administrativa que los alemanes llevan a cabo en algunas de las adquisiciones que obtuvieron en el Pacífico a expensas de España a finales del siglo XIX, entre las cuales figuran los ámbitos que posteriormente conformarían Papúa Nueva Guinea como Estado: el territorio noroeste de la isla de Nueva Guinea —bautizado por ellos como Tierra del Kaiser Guillermo—, el archipiélago de Bismarck y algunas de las islas septentrionales del archipiélago de Salomón [3]. En 1900 los alemanes ceden todas las islas del último grupo mencionado al Reino Unido, con la excepción de Bougainville y la pequeña Buka, que se mantienen en la Nueva Guinea Alemana hasta que, tras la Primera Guerra Mundial, toda esta entidad pasa a denominarse Territorio de Nueva Guinea —bajo mandato australiano de la Sociedad de Naciones—. En 1949, ya bajo un régimen de administración fiduciaria por parte de la ONU, este territorio se une de facto al de Papúa, conformando así los límites con los que nace Papúa Nueva Guinea al momento de su independencia, en 1975. Estas cuestiones de trazado son la base que explica que las formaciones de Bougainville —que son geológicamente parte del archipiélago de Salomón— no solamente sean las más alejadas respecto a la parte oriental de la isla de Nueva Guinea, sino también que sus habitantes manifiesten más vínculos culturales con los vecinos del este —las Islas Salomón— que con el propio Estado papú.

El segundo aspecto se fundamenta en los recursos naturales que alberga Bougainville, y más concretamente la mina de Panguna. A pesar de que esta permanece cerrada desde 1989 —a raíz de los enfrentamientos que se enmarcan en la segunda declaración de independencia—, su importancia es aún central, ya que llegó a considerarse la mina de cobre a cielo abierto más grande del mundo, y de ella también se extraían cantidades de oro nada desdeñables. Para dimensionar su valor, basta decir que las extracciones llegaron a representar el 40% del PIB de Papúa Nueva Guinea. Evidentemente, la mina de Panguna continúa siendo un elemento fundamental en todo este contexto de posible independencia, ya que, a pesar del elevado costo que conllevaría su reapertura, los réditos que se espera obtener de los impuestos y de la extracción de los minerales, son cuantiosos.

En este punto hay que detenerse en la titularidad de la mina, que históricamente ha correspondido a dos accionistas principales que, eran los que conformaban la Bougainville Copper Ltd.: un 53% pertenecía a una subsidiaria de la conocida Rio Tinto, y un 19% al gobierno central en Port Moresby. En el 2016, Rio Tinto decide deshacerse de sus acciones —entre otros motivos, acaso, para escapar de ciertas responsabilidades medioambientales derivadas de su actividad pasada—, otorgando a Papúa Nueva Guinea un 17% y al gobierno de la Región Autónoma de Bougainville el restante 36%, igualando así las acciones de ambas entidades, que sumaron en ese momento un 72%. Sin embargo, en un interesante movimiento político, el gobierno en Port Moresby decide legar el 17% que les dio Rio Tinto a los dueños de las tierras circundantes a la mina, introduciendo así un nuevo elemento en toda esta amalgama de intereses. En cualquier caso, a pesar de las innumerables trabas que ha puesto el gobierno de Bougainville a la materialización de este regalo, los terratenientes han hecho todo lo posible por hacer valer este derecho, y en verano de 2019 llegaron a un acuerdo con otro actor privado, la RTG Mining Inc., para formar una joint venture con la que iniciar las explotaciones.

De este contexto se puede inferir que la consecución de la independencia de Bougainville no será asunto sencillo ni tan siquiera en el caso que se produzca un apoyo masivo a este escenario en el referéndum, en buena medida debido a que este no es vinculante. Sin embargo, en la medida en que todo apunta a una evolución muy lenta de los acontecimientos, hay que destacar un aspecto interesante: de alguna manera, para Papúa Nueva Guinea la escisión de Bougainville no tendría por qué resultar muy traumática si la mina comienza a generar beneficios en el corto plazo. Además de lo que se obtendría en dividendos, habría también que considerar lo que Port Moresby ahorraría en Bougainville, cuya debilidad económica es manifiesta, ya que, actualmente, su gobierno obtiene el 90% de sus recursos directamente de Port Moresby. De igual modo, no se puede descartar tampoco la influencia que pueden ejercer ciertos intereses particulares de la propia Papúa Nueva Guinea —que pudieran operar para propiciar esta independencia si hay rédito en el horizonte—, así como de otros Estados interesados en esta parte del mundo, como la siempre atenta Australia o la República Popular China. Respecto de este último país es importante señalar que, oportunamente, esta misma semana iniciaron relaciones con las vecinas Islas Salomón, quienes consecuentemente las rompieron con Taipéi.

 

Referencias:

Blake, D. H., & Miezitis, Y. (1967), Geology of Bougainville and Buka Islands, New Guinea. Department of National Development, Australia. Bulletin No. 93.
https://d28rz98at9flks.cloudfront.net/169/Bull_093.pdf

Fletcher, L. & Prince, C. (2018), “Can Panguna save Bougainville?”, Growing Bougainville’s future: Choices for an Island and its peoples, The Jubilee Australia Research Centre, pp. 50-59.
https://bougainvillenews.files.wordpress.com/2018/09/growingbougainvillesfuture_120918.pdf

MarketWatch.com (12 Mar, 2019), “Update on the Panguna landowner consortium’s proposal”.
https://www.marketwatch.com/press-release/update-on-the-panguna-landowner-consortiums-proposal-2019-03-12

McCormack, T. (1998), “The ‘Sandline Affair’: Papua New Guinea resorts to mercenarism to end the Bougainville conflict”, Yearbook of International Humanitarian Law, Vol. 1, pp. 292-300. DOI: https://doi.org/10.1017/S1389135900000167

McKena, K. (2019), “Status and implementation of the Bougainville Peace Agreement and implications for referendum”. The National Research Institute of Papua New Guinea.
https://www.academia.edu/38349213/Status_and_implementation_of_the_Bougainville_Peace_Agreement_and_implications_for_referendum

Regan, A., & Griffin, H. (Eds.), (2015), Bougainville before the conflict, ANU Press. http://www.jstor.org/stable/j.ctt1bgzbgg

RTG Mining (May 2018), “Presentation”.
https://www.rtgmining.com/wp-content/uploads/RTG-Mining-Presentation-May-2018.pdf

Tlozek, E. (31 Aug, 2016), “Panguna dispute: Bougainville threatens to cancel Bougainville Copper licence over mining row”, ABC Net.
https://www.abc.net.au/news/2016-08-31/panguna:-bougainville-threatens-to-cancel-bcl-licence/7802478

Woodbury, J. (2015), “The Bougainville independence referendum: assessing the risks and challenges before, during and after the referendum”, Indo-Pacific Strategic Papers, Australian Defence College.
http://www.defence.gov.au/ADC/Publications/IndoPac/Woodbury%20paper%20(IPSD%20version).pdf

 

Notas:

[1] Papúa Nueva Guinea tiene 462,840 km² en los que residen unos 7.5 millones de habitantes, incluyendo los poco más de 230,000 que viven en la Región Autónoma de Bougainville, cuya extensión es de apenas 9,318 km².

[2] La primera de ellas muy interesante, bajo el nombre de Salomón del Norte, ya que se produce quince días antes de la propia emancipación de Papúa Nueva Guinea, y es la base de que, en negociaciones posteriores Bougainville adquiriera cierta autonomía.

[3] No debe confundirse el archipiélago de Salomón con el Estado que lleva por nombre Islas Salomón. El archipiélago está conformado por los territorios de Bougainville y por las Islas Salomón.

 

Mario Gallego Cosme