Consejo Dominicano de
Relaciones Internacionales

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El legado de Trump y los nuevos rostros de la diplomacia americana (parte I)

Por: Emil ChirenoFotografía.

11 de marzo de 2021.

 

El rompimiento de la administración Trump con las políticas de sus predecesores y las posiciones tradicionales del Estado norteamericano fue probablemente más evidente en política exterior que en otras áreas. Si bien resulta difícil reducir a unas breves líneas el impacto del anterior presidente en la percepción global de los Estados Unidos (global standing), basta con destacar algunos ejes fundamentales:

-Crítica visceral al multilateralismo materializado en las principales instituciones del orden global creadas en la posguerra, especialmente la ONU
-Inclinación a las negociaciones bilaterales en el ámbito comercial y político
-Utilización recurrente de los aranceles y el acceso al mercado norteamericano como una herramienta de política exterior
-Enfriamiento de la relación trasatlántica con Europa
-Promoción de los valores expresados por grupos religiosos y conservadores respecto de la familia y los derechos sexuales y reproductivos, así como un escepticismo respecto al impacto del cambio climático
-Reenfoque en China como principal adversario geoestratégico en todos los frentes.

Es innegable que su legado fue uno que redujo de forma significativa el ya erosionado liderazgo tradicional de la diplomacia norteamericana en el mundo. En Rex Tillerson y Mike Pompeo la diplomacia norteamericana tuvo dos líderes muy enfocados en «reducir» el impacto presupuestario del Departamento de Estado recortando empleos y áreas de incidencia.

Un tema que será probablemente recordado como el catalizador de la derrota electoral de Trump fue el manejo de la pandemia del Covid19: bajo el mantra de América Primero, es posible afirmar que los EEUU abdicaron su rol tradicional de liderazgo global para enfocar sus esfuerzos en los temas de política doméstica. No se realizó el más mínimo esfuerzo por igualar, al menos retóricamente, los intereses de los EEUU con los intereses de la humanidad como tradicionalmente otros líderes de dicho país han afirmado.

En la dicotomía clásica de la intelligentsia norteamericana de política exterior entre promover intereses o valores, la diplomacia en la era de Trump sustituyó la balanza por un péndulo que claramente se inclinó en favor de los intereses de los EEUU sin importar el impacto de sus acciones en la imagen de los Estados Unidos frente a sus aliados tradicionales.

¿Quiénes son los principales actores de política exterior de la administración Biden?

En materia de política exterior, la administración Biden nominó muchos rostros conocidos de anteriores administraciones demócratas. En sus más de tres décadas como senador y posteriormente vicepresidente, la política exterior ha sido un tema de mucho interés en la carrera política del actual presidente.

Tradicionalmente la política exterior norteamericana es ejecutada en términos prácticos por el poder ejecutivo, pero a su vez el congreso juega un rol importante a través de las comisiones de relaciones exteriores de ambas cámaras. De igual forma, al ser la seguridad nacional el prisma en función del cual la maquinaría estatal prioriza su accionar, los puestos de asesor de seguridad nacional y director de la agencia central de inteligencia (CIA) juegan un rol primordial en la política exterior.

El primer caso notable de los nuevos perfiles es del Secretario de Estado Anthony Blinken, un veterano de la política exterior y los temas de seguridad nacional oriundo de Nueva York que anteriormente fungió roles importantes en varias posiciones entre las que se destacan: sub asesor de seguridad nacional y subsecretario de Estado bajo la administración Obama, así como director de personal de la comisión de relaciones del senado en 2008. Blinken es indudablemente un fiel defensor del multilateralismo, de la promoción de los «valores» norteamericanos, pero como veremos más adelante, con un discurso adaptado a la nueva coyuntura.

Jake Sullivan es una de las estrellas intelectuales más jóvenes del firmamento político demócrata y fue designado como asesor de seguridad nacional de Biden. Anteriormente fungió como asesor principal de políticas públicas de la campaña de Hillary Clinton, así como asesor de seguridad nacional del vicepresidente Biden.

William Burns fue nominado para dirigir la CIA (en proceso de confirmación) y sería el primer diplomático de carrera al frente de la organización. El nominado tiene una carrera de 33 años en el servicio exterior dentro de la que destaca embajador de los EEUU ante Rusia. En su primera audiencia de confirmación, destacó que «el liderazgo adversarial» de China es la prueba geopolítica más grande para los EEUU.

Linda Thomas-Greenfield fue confirmada el pasado 23 de febrero como embajadora de los Estados Unidos ante la ONU. Su amplia carrera gubernamental y diplomática incluye misiones en Ruanda, así como la subsecretaría de Estado para Asuntos Africanos durante la administración Obama. Durante su audiencia de confirmación destacó su posición marcadamente adversarial hacia China, se espera un EEUU más activo y comprometido en la diplomacia multilateral de la ONU que buscará reducir el creciente liderazgo de China en la organización.

Gregory W. Meeks es representante del 5to distrito de Nueva York y nuevo director de la comisión de relaciones internacionales de la cámara de representantes de los EEUU. En su dilatada carrera congresional desde 1998, ha mostrado muchas posiciones progresistas en su relación con figuras como Hugo Chávez, misivas a representantes de las FARC, entre otros. Es miembro del famoso «Black Caucus» del congreso norteamericano y en reiteradas ocasiones se ha pronunciado en favor de la salida de Jovenel Moise del poder.

Bob Menendez es un veterano senador por el Estado de Nueva Jersey quien fungió en 2013 y ahora nueva vez como presidente de la comisión de asuntos internacionales del Senado. El senador Menendez ha mantenido posiciones conocidas en política exterior entre las que destacan: una «línea dura» contra Irán y Cuba, así como un apoyo inquebrantable al Estado de Israel. Estuvo involucrado en un escándalo junto al indultado por Donald Trump, Salomón Melgen, por la alegada realización de acciones en favor de los intereses de Melgen, quien es un amigo personal de Menendez y donante de sus campañas senatoriales. El senador fue procesado por la justicia norteamericana y posteriormente descargado.

Por el momento todavía se esperan las confirmaciones de varios puestos dentro del departamento de Estado, incluidos embajadores, que en su momento por igual reseñaremos. De igual forma en otra entrega haremos someras acotaciones sobre la nueva agenda de política exterior de los Estados Unidos de Norteamérica.

 

Emil Chireno