funglode
Estas en: Home El Mundo Estados Unidos y Canadá Efectos del Primer Debate Presidencial de los Estados Unidos

Efectos del Primer Debate Presidencial de los Estados Unidos

Escribir un correo electrónico Imprimir PDF

Obama - Romney

Desde el primer debate presidencial televisado del 26 de septiembre de 1960 donde se dieron lugar el senador demócrata por el Estado de Massachusetts, John F. Kennedy y el vicepresidente republicano, Richard Nixon, los debates han pasado a tener una importante relevancia en las campañas electorales presidenciales de los Estados Unidos. Los mismos, a pesar de ser considerados hoy en día por muchos como simples “espectáculos televisivos”, continúan siendo un componente esencial en las campañas electorales, ya que exponen los puntos de vista de los candidatos y evalúan sus habilidades de convencer y transmitir efectivamente sus mensajes. En adición, buscan atraer y persuadir a los miles de votantes indecisos.

Este pasado miércoles 3 de octubre se celebró en la Universidad de Denver, Colorado el primero de tres debates presidenciales en esta campaña electoral. En este primer debate, tanto Barack Obama como Mitt Romney debatieron por un total de 90 minutos sobre los temas más importantes en la agenda doméstica del país los cuales son: economía, desempleo, regulación financiera, impuestos, cambio climático, energía alternativa y educación.

Si bien uno que otro debate a través de la historia ha resultado relevante, quizás este primero resultaba serlo aún más dada la situación actual por la que atraviesa los Estados Unidos y lo reñida que se encuentra la contienda. Esto se resalta si se toma en consideración la cifra de audiencia publicada por la compañía de rating Nielsen, la cual confirma que 67.2 millones de personas vieron el debate del miércoles, superando al primer debate presidencial del 2008 entre el Presidente Obama y el senador John McCain que fue de 52.4 millones.[i]A pesar de que las expectativas de este primer debate eran altas, lo cierto es que muchos ciudadanos quedaron decepcionados tras presenciar que el evento de la noche del miércoles estaba lejos de ser un debate sustancioso.

La mayoría de los medios de comunicación estadounidenses consensuaron que el candidato republicano, Mitt Romney, fue el ganador. En términos de estilo lo hizo mucho mejor que el presidente Obama. Romney tuvo control del escenario y del formato del debate, fue muy específico y claro en sus respuestas y atacó fuertemente en casi todas sus intervenciones sin recibir grandes contraataques de su contraparte. A pesar de que muchos de sus argumentos eran deshonestos y erróneos, fue sorprendente ver que Obama no contrarrestó ninguno de éstos. Desafortunadamente, tampoco utilizo ninguna de las líneas de ataque hacia Romney que ha utilizado durante el trayecto de su campaña en los diferentes anuncios, emails y discursos.

Desde el inicio del debate se pudo observar a un “nuevo” Mitt Romney, con estilo, energía y optimismo el cual no se le había visto durante todos estos meses de campaña. Mientras al presidente Obama, quien usualmente se le ha atribuido estas cualidades, se le observó sorprendentemente nervioso, pasivo y un poco desinteresado en lo que decía su oponente. Estas acciones parecían casi, y como lo comentaron muchos medios de comunicación, como si el presidente Obama no estuviera presente. Otros fueron más críticos en sus opiniones como es el caso de Joe Klein de la Revista Time cuando se refirió a la participación de Obama como ‘la actuación mas inepta’[ii] que haya podido ver de un presidente en un debate.

 

Con su buena participación en el debate, Romney, no solo elevó su confianza y mejoró su imagen, sino que logró estimular a la base del partido republicano y presentarse como un real candidato presidencial, algo que ni durante la pasada convención republicana de agosto había podido lograr. La participación en el debate fue tan positiva para su campaña que según la más reciente encuesta del Pew Research Center, un 67% de los seguidores de Romney dicen que lo apoyan fuertemente, lo que significa un claro aumento en comparación con el 56% que le apoyaban antes del primer debate.[iii] En cuanto a las preferencias de los candidatos en las encuestas generales, según la Gallup, el porcentaje de preferencia antes del debate otorgaba a Obama un 50% y a Romney un 45%, muy diferente a las cifras posteriores al debate que confieren a los dos candidatos un empate con un 47%.[iv]  Los datos varían aún más cuando se toma en cuenta la encuesta de este lunes 8 de octubre del Pew Research Center que muestra a Romney con 4 puntos por encima de Obama entre los ‘likely voters’ o “electores probables”.[v]

Es importante destacar que a pesar de su positiva actuación en el debate, lo cierto es que este es el primero de tres debates, lo que quiere decir que su incidencia no definirá de manera absoluta el resultado final de las elecciones.

En términos generales, la campaña de Romney enfrenta mayores obstáculos que la del Presidente Obama. Primero, en varios de los Estados en los cuales se decidirán estas elecciones, o como se les conoce ‘battleground states’, Obama esta al frente. En Estados como Iowa, Michigan, Nevada, Ohio, Pennsylvania, Virginia y Wisonsin, Obama todavía lleva la delantera. Segundo,  Romney todavía no ha logrado consolidar el voto de las mujeres, y esto es esencial. De acuerdo a una encuesta de la Gallup, un 50% de las mujeres prefieren a Obama en contraste al 42% que dice preferir a Romney.[vi] No es sorpresa que en estas elecciones su voto sea clave para poder ganarlas ya que en las elecciones del 2008, 10 millones de mujeres votaron por encima del total de hombres que votaron, además su voto en los últimos años ha tendido a ser por el partido demócrata. Tercero, se encuentra el voto latino, y es aquí quizás donde los republicanos enfrentan un mayor problema ya que el voto latino se mantiene consistente hacia Obama quien lidera con un 70% en comparación con el 26% de latinos que dicen votaran por Romney. Esto considerando que según la Asociación Nacional de Latinos Electos y Oficiales Asignados (NALEO, siglas en inglés) que proyecta que el total de latinos votantes en estas elecciones es de 12.2 millones, siendo esto un incremento de alrededor de 26% del total de latinos que votaron en el 2008.[vii] Estas tres desventajas se han mantenido posterior al debate, y lo más probable es que se mantengan así para el candidato republicano.

A pesar de que los desafíos de Obama son menores que los de Romney, el actual presidente demócrata enfrenta dificultades  por igual. Tras la derrota del miércoles, su campaña ha sufrido consecuencias, ya que las encuestas actuales que reflejan la percepción del voto dan como preferente al candidato republicano. Si se quiere revertir el daño, Obama deberá enfocarse en trabajar para enmendar los errores del primer debate en el segundo encuentro.  De igual manera, tendrá que revitalizar la base del partido demócrata, la cual había logrado exitosamente en la pasada convención del mes septiembre, pero quizás en estos momentos dado los resultados se encuentre un poco desilusionada. 

Para contrarrestar un poco el mediocre desenvolvimiento de Obama, dos días después del debate el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos publicó una disminución en la tasa de desempleo de 8.1 % a un 7.8%, lo que claramente es una buena noticia para Obama.[viii]

En los próximos dos debates presidenciales, ambos tendrán que realizar importantes cambios. Obama tendrá que tener una mayor presencia y relevancia. Deberá de igual manera mejorar sus líneas de ataque, ser mas especifico en sus planes de gobierno y directo en sus respuestas . Mientras que Romney tendrá la difícil tarea de tratar de mantener el mismo desenvolvimiento, estilo y tono que experimentó en el primer debate. 

Este jueves 11 de octubre se darán cita los candidatos vicepresidenciales, Joe Biden y Paul Ryan, para debatir sobre temas domésticos y de carácter internacional. Del debate vicepresidencial, a pesar de que históricamente no son tan relevantes, dada la circunstancias en que se encuentra la campaña, los demócratas esperan que Biden sea más agresivo. Biden tendrá el desafío de recuperar algo del terreno perdido, sin cometer los mismos errores y cuidar que sus líneas de ataque sean más claras y agresivas que las de Obama. Por otro lado, de Ryan se espera se maneje muy bien en la primera parte del debate en asuntos domésticos, pero no tanto en la parte de política exterior puesto que Biden tiene un mejor record.

Tras el debate vicepresidencial, los candidatos están confirmados para debatir una vez más el 16 de octubre en Hempstead, New York y el último debate será el 22 de octubre en Boca Raton, Florida. El primero cubrirá temas de la agenda domestica e internacional, y el segundo se enfocará solo en temas de política exterior.

Por Stephanie Rodriguez

Analista del CDRI.-

 

 



i] Byers, Dylan. “Nielsen: 67.2 million watched the debate”, Politico. October 4, 2012. http://www.politico.com/blogs/media/2012/10/million-watched-debate-nielsen-137576.html

[ii] Klein, Joe. “Obama’s Strategy: Unilateral Disarmament?”, Time Magazine. October 3, 2012

[iii]Romney’s Strong Debate Performance Erases Obama’s Lead. Pew Research Center. October 8, 2012. http://www.people-press.org/2012/10/08/romneys-strong-debate-performance-erases-obamas-lead/

[iv]Jones, Jeffrey M. “Romney Narrows Vote Gap After Historic Debate Win”, Gallup. October 8, 2012.

[v] Romney’s Strong Debate Performance Erases Obama’s Lead. Pew Research Center. October 8, 2012. http://www.people-press.org/2012/10/08/romneys-strong-debate-performance-erases-obamas-lead/

[vi] Newport, Frank. “Obama Remains Women's Presidential Pick; Romney, Men's” Gallup, August 23, 2012.

[vii] Vargas, Arturo. “Why Latinos Need to Register and Vote”, National Association of Latinos Elected and Appointed Officials.

http://www.naleo.org/latinovote.html

[viii] United States Department of Labor. October 5, 2012.

http://www.dol.gov/

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar