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Entrevista al Embajador Reynaldo R. Espinal, Director de la Escuela Diplomática y Consular

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altEntrevista realizada por Triana Aybar al Embajador Reynaldo R. Espinal, Director de la Escuela Diplomática y Consular "Dr. Eduardo Latorre Rodríguez" del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, sobre la historia, los programas formativos actuales y el desarrollo futuro de la dicha institución.

 

CDRI: ¿Cómo surge la Escuela Diplomática?
Embajador Espinal: La historia de la Escuela Diplomática “Eduardo Latorre Rodríguez”, en gran medida, ha sido la historia misma de los vaivenes políticos, históricos e institucionales que ha sufrido la República Dominicana. Mediante el Decreto No. 924 de fecha 12 de Febrero de 1934, fue dispuesta la apertura de un curso teórico- práctico de Derecho Consular para ser impartido en la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores. Cinco años después, mediante el Decreto No. 436, de fecha 10 de Noviembre de 1939, se disponen sendos cursos teóricos y prácticos de Derecho Diplomático y Consular durante la Presidencia de Jacinto Bienvenido Peynado. El referido Decreto derogó el 924. La Escuela nace formalmente el 13 de Octubre de 1942, mediante el Decreto No. 301. Entre las disposiciones del referido decreto se estableció que los cursos impartidos estarían bajo la responsabilidad de Los Subsecretarios de Estado de Relaciones Exteriores, altos Funcionarios Departamentales y personas ajenas al mismo que fueran designadas por el Poder Ejecutivo.
Desde aquel entonces, funcionó regularmente hasta el año 1946, pero era un periodo difícil desde el punto de vista político, porque la Escuela tuvo entre su personal docente en ese momento a importantes profesores que vinieron como emigrados a raiz de la Guerra Civil Española, colectivo migrante que, como sabemos, ha realizado grandes aportes a nuestro desarrollo social, económico y cultural. Fue en ese periodo, después de la Segunda Guerra Mundial, donde hubo un cierto cambio transitorio de apertura política, con el triunfo de los aliados. Se comienza a tomar en cuenta la importantización de los valores democráticos, y aunque para la época el país estuvo bajo la dictadura de Leonidas Trujillo, el régimen pretendió dar, aunque solo de forma coyuntural, una cierta apertura democrática.
Sin embargo, en el año 1946 la Escuela fue cerrada, sobre todo debido a que se despertaron sospechas con aquellos meritorios profesores emigrados de España que, como se sabe, profesaban ideas Republicanas y Democráticas, entre los que se encontraban académicos e intelectuales destacadísimos tales como Jesús de Galíndez, Alfredo Matilla Jimeno, José Almoina Mateo e importantes figuras Dominicanas como los Subsecretarios Francisco Alvarez y Juan O. Velásquez , Don Emilio Rodriguez Demorizi, Eduardo Matos Diaz, Ambrosio Alvarez Aybar, Eusebio Hernández, entre otros.
Salvo un curso de unos cuantos meses impartido durante la gestión del Presidente Salvador Jorge Blanco, no fue entonces hasta la primera gestión presidencial del Dr. Leonel Fernández cuando se reanudó la apertura de la Escuela, entre los años 1997 y 1999. Cabe al Presidente Fernández el merito singular de asumir el liderazgo proactivo en la apertura de nuestro país al mundo y, lógicamente, para que esto pueda ser posible se requería que el órgano ejecutor de la política exterior que es la Cancillería, esté dotada de los Recursos Humanos y Administrativos que ello demanda.
En esta gran empresa de insertarnos activamente en la nueva dinámica global el Sr. Presidente Fernández tuvo la eficiente colaboración del Dr. Eduardo Latorre Rodríguez, cuyo nombre lleva nuestra Escuela, colaboración que ha continuado con tanto acierto y visión nuestro actual Canciller Carlos Morales Troncoso.
La Escuela es el órgano formativo de nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores, tal como está contemplado en su Ley Orgánica 3-14 de 1964, por tanto tiene la responsabilidad de velar por la formación de los ejecutores de la política exterior de nuestro país.

CDRI: ¿Cuáles son los objetivos primordiales de la Escuela Diplomática?
Embajador Espinal: La Ley Orgánica 314 le confiere a la Escuela la responsabilidad de formar, actualizar y especializar a quienes ingresan al servicio exterior, es decir, que ésta debe ser la puerta de formación para el ejercicio de la carrera diplomática, así como también la actualización del aprendizaje en estos temas. Es decir, proporcionarle los medios para que sigan formándose a través del tiempo.
Se están dando, actualmente, unos procesos muy importantes encaminados a fortalecer el ejercicio de la carrera diplomática por medio de una nueva ley que el Presidente Fernández ha sometido al Congreso, que es el proyecto de ley de servicio exterior que va a sustituir a la Ley 314, lo mismo que el Reglamento de la Carrera. Habrá exigencias más rigurosas para el ingreso y la permanencia, los ascensos estarán determinados conforme a pruebas y exámenes, y en todo este esfuerzo la Escuela Diplomatica y Consular ha de jugar un destacado rol junto a las demás instancias pertinentes del Ministerio.
La carrera y formación diplomática requiere de un compromiso sostenido de Estado, más allá de lo que es la labor de un gobierno en específico. Y hay que reconocer que a partir de esta importantización que le otorgó el Presidente Fernández, la Escuela ha podido funcionar de manera regular. Durante del gobierno del Presidente Hipólito Mejía la Escuela tuvo su segundo director con el Embajador Miguel Antonio Rodríguez y luego en el segundo mandato del Presidente Fernández estuvo como directora la Dra. Cristina Aguiar.
A partir de final del año 2008 ha correspondido a quien habla la delicada tarea de seguir dando el impulso institucional necesario a esta importante instancia de nuestro Ministerio, que cada día procuramos modernizar para que sea una escuela de proyección regional, es decir, que no solamente será una escuela para la República Dominicana, sino una escuela modelo para toda la región.

CDRI: ¿Qué tipo de cursos de formación a nivel de especialización ofrece la Escuela Diplomática?
Embajador Espinal: Estamos trabajando junto al Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), de cara a obtener nuestro reconocimiento como instituto especializado de educación superior y, de este modo, estar facultados para otorgar títulos de postgrado en el ámbito de nuestra naturaleza. Específicamente, en esta primera etapa, se ofrecerá una maestría en Formación Diplomática y Consular y Relaciones Internacionales y una especialidad en Diplomacia Comercial en coordinación con el Centro de Diplomacia Comercial de nuestra Escuela Diplomática y Consular.
Al propio tiempo se continúa realizando, como una de las labores más importantes de nuestra Escuela, el Diplomado en Capacitación Diplomatica y Consular, exigencia para prestar funciones a todo el personal designado en el exterior.
A nivel de educación continuada se ofrecen constantemente importantes cursos de Protocolo de Estado, Organización de Eventos y temas afines para instituciones publicas y privadas que así lo demanden.
La oferta de enseñanza de idiomas es también un componente importante de nuestra Escuela. Se ofrecen en estos momentos clases de Inglés, Italiano, Español y Mandarín. Prontamente tendremos también el Creole. Como se sabe, los idiomas son una herramienta fundamental para el efectivo ejercicio de la diplomacia.

CDRI: ¿Qué materias se abordan en los cursos de formación?
Embajador Espinal: Las temáticas son muy diversas dentro de los dos renglones fundamentales en la cual se desenvuelve la acción exterior, me refiero a la materia diplomática y la consular, pero dentro de la oferta académica se incluyen elementos de identidad y cultura nacional dominicana, derecho diplomático, geopolítica, economía internacional, organismos internacionales, negociación internacional, relaciones domínico-haitianas, relaciones dominico-norteamericanas, entre otros temas afines a estos campos de estudios. Los cursos son impartidos tanto por importante funcionarios de nuestro Ministerio como por docentes externos con alto nivel de especialización. Se invita también para disertar a Jefes de Misión de las Embajadas Acreditadas ante el país sobre la Política Exterior de su país. Lo propio se hace también con Representantes y funcionarios importantes de Organismos Internacionales.
CDRI: ¿Tenemos cifras de cuántas personas han pasado por estos cursos? ¿Y donde están en estos momentos?
Embajador Espinal: Varias promociones han egresado del curso anual de formación, que actualmente laboran tanto en el Servicio Exterior y en La Cancillería como en otras dependencias públicas y privadas.
Del año 2000 hasta la fecha, unas 2,882 personas se han capacitado en nuestra institución a través de 75 cursos de educación continuada ofrecidos a distintas instituciones públicas y privadas.
¿Cuáles serían los grandes temas que demandan la globalización de las relaciones internacionales?
Si de algo estamos conscientes los países hoy, independientemente de la posición que nos toque jugar en la arena internacional, y al margen de la estrategia particular que cada país tiene en lo que concierne a su interés nacional, son aquellos de la agenda mundial y regional. Existen problemas y desafíos que por su naturaleza no lo puede afrontar ningún país en particular, sea cual fuese su fortaleza y poder en la configuración de la dinámica internacional. No hay forma de que puedan enfrentarse estos retos sino es de forma multilateral.
La formación de un diplomático, en la actualidad y a futuro, tiene que ser una formación muy heterogénea. Existirá siempre un interés nacional y el diplomático de hoy tiene que saber a fondo cuáles son esos intereses, como promoverlos y defenderlos, dependiendo de su situación geopolítica. Este énfasis deberá reflejarse siempre en todo plan de estudio diplomático, pero sin olvidar que existe una agenda regional y subregional, es decir, cuáles son los intereses que me vinculan con la región; y ahí tenemos el DR-CAFTA, el EPA y nuestra vinculación económica, política y cultural de caracteres hemisféricos y regionales. Y luego, claro está, se encuentra la agenda multilateral, cuáles son los temas desafiantes de alcance global que el diplomático tiene que dominar, como, por ejemplo, las nuevas disciplinas del comercio internacional, cambio climático, competitividad internacional, seguridad, terrorismo, tráfico de personas, seguridad energética, temas de la agenda global que ningún país por sí solo puede enfrentar.
También es importante que el diplomático tome en cuenta el dominio de las nuevas tecnologías y tiene que ser consciente del impacto de éstas en la sociedad. Siempre habrá temas clásicos y técnicos que el diplomático deberá saber, por ejemplo, la redacción de una carta diplomática, los usos y formas de la diplomacia. Pero hoy, por sobre todas las cosas, el diplomático es un gran negociador y un promotor del desarrollo de su país.

CDRI: Ustedes acaban de crear el Centro de Política Comercial. ¿Este Centro es dependiente de la Escuela?
Embajador Espinal: Sí, claro. El Centro de Política Comercial es una dependencia de la Escuela Diplomática y Consular y es parte integral de la Escuela, pero con el objetivo de eficientizar su operatividad se ha decidido que éste cuente con un encargado que funja como cabeza del mismo, y esta función es desempeñada actualmente por la Embajadora Ada Hernández. Pero, al mismo tendrá un papel de coordinación y participación muy importante en esta nueva etapa a través de acciones de educación continuada en el ámbito de la diplomacia comercial y otras áreas afines, pues como usted sabe, la agenda del comercio multilateral de hoy es muy técnica y heterogénea. Temas como propiedad intelectual, dumping, medidas de salvaguarda, solución de controversias, acceso a mercados, y demás temáticas afines deben ocupar un lugar destacado en la formación del diplomático de hoy.

CDRI: ¿Cuál es el propósito de este Centro y a quienes está dirigido?
Embajador Espinal: Este Centro desarrollara importantes investigaciones y labores de educación continuada -bajo la tutela académica de la Escuela- en el ámbito de los temas más importantes de la nueva agenda comercial bilateral, regional y multilateral tanto para beneficio de nuestra Cancillería como de las instituciones públicas y privadas que así lo demanden. Está concebido como una instancia académica de proyección regional dado que constituye una propuesta de vanguardia como lo han destacado renombrados diplomáticos y expertos de toda la región.

CDRI: ¿Estamos preparados desde el punto de vista de los recursos humanos para competir internacionalmente?
Embajador Espinal: Nosotros contamos con recursos humanos muy buenos y calificados, pero necesitamos cada vez más tomar conciencia de que el mundo nos demanda más y no podemos conformarnos bajo ningún concepto con lo que tenemos, por eso todas estas iniciativas obedecen a ello. La nueva Ley, el Reglamento del Consejo de Carrera, el reconocimiento de la Escuela como Instituto Especializado de Educación Superior.
Todo ello obedece a una estrategia de fortalecimiento institucional para dar respuesta a los retos de nuestra agenda exterior en el contexto de una Estrategia Nacional de Desarrollo cuyos contornos son cada vez más precisos y que, como sabemos, el Sr. Presidente la ha sometido como proyecto de Ley al Congreso Nacional el pasado 27 de febrero. Es importante destacar el vínculo de nuestras acciones con la estrategia, por que, a fin de cuentas, ella será eje vertebral que habrá de pautar todo nuestro accionar como Estado y en ella se ha plasmado muy claramente que el país debe insertarse competitivamente en la nueva economía global. Imagine usted como podría hacerse esto sin contar con recursos humanos preparados y una Cancillería eficiente capaz de defender y promover nuestros intereses en los escenarios internacionales.

CDRI: ¿Cuáles son los grandes retos a futuro en la formación del diplomático dominicano?
Embajador Espinal: Existen dos aspectos, el primero es cuáles son los aspectos o temas sustantivos en los cuales serán formados nuestros diplomáticos y, segundo, el cómo lo vamos a hacer, y ambos son aspectos esenciales. En cuanto al qué, es decir, al contenido de esa formación ya hemos explicado los temas esenciales a tratar. No menos importante es el cómo, porque parte importante de nuestros recursos humanos están diseminados por el mundo, de esta manera uno de los retos en los cuales estamos trabajando es cómo los vamos a formar a distancia. Para esto, altharemos uso de las herramientas que nos brindan las nuevas tecnologías, incorporándolas como un eje estratégico de nuestro accionar y como un aliado hoy imprescindible para el aprendizaje virtual.
Estamos dedicados a trabajar unos proyectos muy definidos de cara a cómo vamos a estructurar y definir nuestra formación a nivel exterior, para que nuestros diplomáticos, donde quiera que estén, puedan seguir programas de formación a distancia, que la Escuela tendrá que monitorear, evaluar y certificar, bajo los estándares de la educación diplomática actual. El reto está no solo en tener acceso a las nuevas tecnologías, sino también contar con los recursos humanos que sepan gestionar procesos docentes mediante herramientas innovadoras.

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