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ANALISIS


La Guerra de Las Malvinas/Falkland Tres Décadas Después: La Negociación Obligada

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altSumario: Este artículo examina la cuestión Malvinas o Falkland desde el punto de vista militar y diplomático.

Introducción

Mediante la Operación Rosario llevada a cabo el 2 de abril de 1982, las tropas Argentinas incursionaron en las Islas Malvinas/Falklands con la intención de recobrar su soberanía sobre estos territorios ocupados por los británicos desde hace más de 170 años. Los británicos respondieron con Operation Corporate, reafirmando su control sobre las islas, después de 74 días de una fuerte batalla naval. Precisamente el pasado 2 de abril se conmemoró el trigésimo aniversario de la guerra entre Gran Bretaña y Argentina, razón que ha caldeado los discursos entre Londres y Buenos Aires.

Los grandes yacimientos de petróleo y gas en la plataforma submarina de las Islas,(1) y el aumento de la presencia militar británica, adicionalmente a los entrenamientos del Príncipe Guillermo en su condición de piloto de la Real Fuerza Aérea Británica, son sólo algunos de los factores que han aumentado las fricciones entre estos dos estados.

Este trabajo analiza el aspecto histórico brevemente, para luego centrarse en el enfrentamiento bélico, tomando en cuenta los aspectos logísticos y político-estratégicos de ambos lados, así como la ayuda de Chile y Estados Unidos para que Gran Bretaña saliera airosa del conflicto.

La tercera y última parte analiza la campaña diplomática lanzada por ambos estados en el seno de las Naciones Unidas, específicamente en el Consejo de Seguridad y en la Asamblea General. Examinamos las diferentes resoluciones emitidas por los órganos arriba mencionados así como la labor de buenos oficios del entonces Secretario General Javier Pérez de Cuéllar en aras de encontrar una salida pacífica al conflicto.

Este artículo concluye con un posible escenario en el que de haber una posición común por los vecinos como Brasil, Chile y Perú, esto presionaría a los británicos a aceptar una negociación con Argentina, con la posibilidad de que sean incluidos en las delimitaciones de la Antártida, ya que la presencia británica en las islas va más allá de proteger a los isleños y explotar la pesca.

Antecedentes Históricos

Las Islas Malvinas o Falklands se encuentran localizadas a 8000 millas al suroeste de Gran Bretaña, 3500 de la Isla de Ascensión, pero tan sólo a 400 millas de las costas de Argentina.(2)

Las Islas Malvinas/Falkland constituyen un archipiélago de 12,00 kilómetros diseminados en 200 islas, situado en la plataforma continental de América del Sur y al noreste de Cabo de Hornos. La posición geográfica de las islas siempre atrajo un alto interés en varias potencias europeas de la época, entre ellas, España, Francia y Reino Unido de Gran Bretaña, esto debido a sus cercanías con el estrecho de Magallanes y la Antártida. Ya en 1700, las potencias arriba mencionadas se habían disputado el control de estas islas, y España terminó ejerciendo su soberanía sobre ellas.(3)

Argentina y Gran Bretaña se enfrentaron en una batalla naval por el control de las Islas Malvinas o Falkland Islands, actualmente bajo dominio británico desde 1833, pero Argentina aún sigue reclamándolas como parte integral de su territorio.

La posición argentina sostiene que heredaron las islas a través del proceso de independencia de la corona española, ocupándolas entre 1820 y 1833, y que durante ese período, los ingleses no presentaron ninguna reclamación, cuando Argentina iniciaba su vida republicana.(4) Inglaterra ocuparía las islas a partir de 1833.

Adicionalmente, Argentina sustenta el principio de integridad territorial, además argumenta que España ejercía su poder sobre las Islas Malvinas o Falkland Islands que se remonta a tiempos remotos. Huelga señalar que en aquellos tiempos la iglesia tenía gran influencia sobre las coronas de la época, por lo tanto, todo lo referente a disputas por delimitación marítima y territorial se dirimía con la intermediación papal, a través de Bulas Pontificias así como mediante tratados bilaterales, como el Tratado de Utrecht, y el Tratado de Tordesillas (1497),(5) que le otorgaba poder a España sobre los territorios en las Américas incluyendo las Islas Malvinas o Falkland.(6)

Por su parte, Reino Unido basa su argumento en el largo período que las ‘islas han sido pacíficamente habitadas y administradas por ingleses desde 1833; así como el principio de la libre determinación del pueblo de las Malvinas o Falkland Islands.

Gran Bretaña también justifica sus argumentos de titularidad por descubrimiento e instalación entre 1766 y 1774 cuando fueron expulsados por los españoles; así como una efectiva ocupación entre 1833 y 1982, cuando Argentina retomó brevemente el control sobre las islas.

Obviamente, ambos estados se han enfrascado en diferentes interpretaciones de principios establecidos por el derecho internacional que van desde la ocupación hasta el descubrimiento.

Veamos la explicación de Christopher Bluth al establecer las diferentes formas a través de las cuales un estado ejerce soberanía sobre un territorio dado:

a)- ‘Ocupación de Tierras (Terra Nullius) cuando estas estuvieren inhabitadas o desocupadas.
b)-Acumulación, por la cual la geografía de un lugar se ve alterada por fuerzas de las naturaleza.
c)- Cesión, mediante la cual se transfiere el título de un estado a otro; y la
d)- Prescripción, que es cuando el territorio que anteriormente estaba bajo el dominio de otro estado, es poseído y controlado por un estado con el consentimiento del estado que previamente ostentó el título de ejercicio de soberanía sobre el mismo.’(7)

Obviamente cada estado ha apelado a su punto más fuerte teniendo ambos convincentes razones que sustentan sus posturas. No obstante, ninguna ha logrado una salida a la disputa.

Escala de la disputa: la Crisis Militar de 1982

Los servicios de inteligencia británicos sabían que era inminente un ataque argentino a las islas, y efectivamente así sucedió, cuando el 19 de Marzo de 1982 fue enhestada la bandera argentina en Port of Leith, Georgia del Sur. Para el 2 de abril de 1982, Argentina había incursionado exitosamente en las Islas, acción que llevó a Gran Bretaña a hacer su mayor despliegue naval desde la Segunda Guerra Mundial.(8)

La Guerra de las Malvinas/Falklands se inició con la exitosa invasión argentina, Operación Rosario, el 2 de Abril de 1982, y terminaría con la rendición de las tropas argentinas en Puerto Stanley, el 14 de Junio del mismo año.(9) La extremada impopularidad del gobierno (Junta) militar de Leopoldo Galtieri necesitaba una válvula de escape para incrementar su popularidad, unidad nacional y así legitimarse en el poder, objetivo que lograron por breve espacio de tiempo al invadir las Islas, ya que este tema despierta patriotismo dentro de un gran número de los argentinos.(10)

El gobierno de Galtieri consideró atacar a Chile luego de la postura desfavorable en contra de Argentina por el Vaticano, en la disputa sobre tres islas en Tierra de Fuego pero no se consumó, luego surgió la opción Malvinas/Falklands(11) definitivamente que era decidir entre los vecinos o los británicos, aunque la Junta no esperaba una reacción militar británica a la invasión.

Los británicos se encontraban en un proceso de desintegración de su imperio,(12) y ya habían devuelto las islas Diego García (sin previa consulta a sus habitantes), Hong Kong y varios países caribeños. Además, habían considerado devolver las islas en más de una ocasión, sin embargo, el Gobierno militar de Galtieri optó por retomar las islas por la fuerza por razones anteriormente expuestas.

La respuesta de Operation Corporate,(13) por parte de Margaret Thatcher, no se hizo esperar. La economía inglesa estaba en recesión, también la premier pasaba por un momento de impopularidad -pese a ser un gobierno democrático- debido a la alta tasa de desempleo y otros problemas internos que fueron obviados con la victoria lograda por los británicos.(14)

Es imperativo señalar que hubo toda una guerra de estrategias, de vigilancia e interpretación de cada una de las partes. Por ejemplo, los argentinos asumieron como una muestra de desinterés por las islas la puesta en retiro del buque de guerra HMS Endurance, como parte del recorte del ministerio de defensa británico. El informe Franks(15) también refleja como los ingleses malinterpretaron y en algunos casos hasta subestimaron una posible invasión argentina.

Inglaterra había desplegado el 80% de sus naves más poderosas,(16) siendo éste uno de los mayores despliegues navales desde la SegundaGuerra Mundial. El objetivo era que lograran sofocar en el menor tiempo posible a las tropas argentinas. Dentro de las naves británicas se encontraban aviones Súper Harrier, el HMS Coventry, HMS Glasgow, y el HMS Sheffield, el cual fue destruído el 4 de Mayo de 1982 por unmisil Exocet lanzando desde un Super Etandard argentino.(17) El hundimiento de esta nave fue el primero para una embarcación británica desde la II Guerra Mundial.(18)

De acuerdo con lo planteado por Desmond 28,000 hombres fueron enviados a la Antártida, teniendo que desplazarse a más de 13,000 kilómetros para enfrentar a los argentinos que se encontraban en su territorio, geográficamente hablando.

Alistair Finlin demuestra que los británicos también enfrentaron problemas logísticos al no contar con suficiente inteligencia militar sobre el ejército argentino, situación que fue remediada gracias al apoyo de Ronald Reagan y los Estados Unidos. Este apoyo venía a ‘reiterar la especial alianza existente en Estados Unidos y Gran Bretaña’, además de la mutua admiración entre Thatcher y Reagan.

Los argentinos en cambio, fracasarían en lograr por lo menos la ‘neutralidad’ del gobierno de Reagan, pese a las simpatías pro-Argentinas de Jeanne Kirkpatrick,(19) así como tampoco el apoyo latinoamericano a través del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR),(20) una especie de OTAN latinoamericana.

Para los argentinos la guerra representó un nuevo desafío logístico, ya que la comunidad internacional había prohibido la venta de armas a Argentina,(21) por ejemplo Argentina había ordenado la compra de 14 aviones Super-Etandard, y no fue hasta después de la guerra cuando recibieron la parte restante. Además, recién habían adquirido los poderosos misiles Exocet, de fabricación francesa al igual que los aviones arriba mencionados, pero los técnicos franceses que entrenaban a los argentinos, abandonaron el país sudamericano días antes de la guerra.

Para entonces, Argentina contaba con sólo cinco misiles Exocet (22) y más de cien aviones, entre ellos Camberra, A-4 Skyhawk, Mirage, Etandard y Pucará. Además contaban con sus buques insignia Veinticinco de Mayo, el destructor Santísima Trinidad y el submarino Santa Fe,(23) y el ARA General Belgrano (anteriormente USS Phoenix), el cual fue hundido el 4 de Mayo de 1982 con 1,138 hombres a bordo. Lawernce Freedman establece que este hundimiento pesó políticamente en contra de los británicos, ya que el buque se encontraba fuera de la zona de exclusión delimitada por las tropas inglesas.

La armada británica tenía en su poder una flota de naves y aeronaves de avanzada tecnología, mientras que Argentina tenía en servicio aeronaves de más de 40 años de antigüedad, que carecían por demás de los portentos tecnológicos de entonces.

Sin embargo, los argentinos sorprenderían no sólo a los británicos sino también a todo el mundo militar, al atacar a la poderosa flota inglesa con tan sólo cinco misiles Exocet y bombas que paradójicamente habían sido adquiridas a fabricantes británicos.(24) Es así como nace lo que los británicos han denominado ‘el día más negro de la flota británica’.
Consecuentemente, la historia es testigo de cómo Chile, bajo el gobierno militar de Augusto Pinochet, brindó apoyo logístico y de inteligencia a Gran Bretaña,(25) pero por otro lado, Perú se prestaba para comprar armas que luego se las traspasaría a Argentina subrepticiamente, tal es el caso de la compra de 10 misiles Exocet, ya que Argentina estaba vetada para comprar armas. Esto evidenció las diferentes posiciones asumidas por América Latina con respecto al conflicto.

La guerra terminó con la rendición de los argentinos el 14 de Junio de 1982, la reposesión británica y un saldo de más de 900 bajas entre ambos ejércitos, siendo la gran mayoría argentina. Además, los británicos aprovecharon para construir la base militar Mount Pleasant y aumentar su presencia militar en las islas.

No es sorprendente el resultado de la guerra, pues se trataba del enfrentamiento de una súper potencia que había participado en casi todas las grandes conflagraciones del siglo XIX, contra un estado cuya previa experiencia en conflictos bélicos era escasa y de mucho tiempo atrás.

La guerra fue más beneficiosa para los británicos que para los argentinos, además ha servido como curso de geografía para los británicos, ya que la gran mayoría ignoraba donde estaban situadas las islas.

En fin, terminó el conflicto militar, pero permanece aún la presencia británica y el constante reclamo argentino con una agresiva campaña diplomática que llama a la negociación.

Situación Actual del Conflicto

La disputa por la soberanía de las Malvinas/Falkland sigue manteniendo enfrentados a Argentina y al Reino Unido. Argentina ha adoptado como decisión transitoria en su constitución nacional de 1994(26) la imprescriptibilidad del reclamo de las Malvinas con una obligación de todo gobernante de turno, y la otra parte sostiene el principio de la libre determinación de los pueblos y su irrestricto apoyo a los isleños.

La situación actual tiene su punto de partida en el 2006,(27) cuando Inglaterra otorgó permiso a compañías pesqueras para llevar a cabo sus actividades en la zona. Más recientemente, varias compañías internacionales, entre ellas la británica Desire Petroleum, y la australiana Rockhopper, entre otras, recibieron contratos para explorar la plataforma submarina en busca de petróleo a lo largo del 2010.(28)

La decisión arriba señalada, motivó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a relanzar una fuerte campaña diplomática a nivel regional y global para que Reino Unido negocie. En el nivel regional, los vecinos de América Latina, incluyendo a Chile, que había apoyado a los británicos, han respaldado con medidas serias y concretas, y a nivel global, China miembro permanente del Consejo de Seguridad, apoya a Argentina.

Para explicar el apoyo de América Latina tendremos que referirnos a la situación geopolítica que vivía el mundo entonces, era plena Guerra Fría, luchas anti insurgentes, guerrillas y guerra contra el comunismo, ocupaban la agenda de varios países y de los Estados Unidos. El apoyo latinoamericano a Argentina era más bien retórico, por demás sin acciones concretas tendentes a presionar a Inglaterra.(29)

Barack Obama, contrario a Reagan, mantiene una postura, de alguna manera favorable para Argentina, pues está en un año electoral y no quiere afectar el voto hispano si su gobierno apoya abiertamente a Gran Bretaña, ya que este tema se hace cada vez más sensible para los latinoamericanos.

Además, hoy en día existe una región con más puntos en común que divergentes, muestra de esto es el apoyo irrestricto que ha dado el MERCOSUR al vetar la entrada de barcos con banderas de las Islas en sus puertos.(30) A esto le sumamos la postura de Brasil, apoyando a Argentina, y Venezuela, bajo el liderazgo de Chávez, ya ha manifestado que no dejará sola a Argentina en caso de algún enfrentamiento armado.(31)

La posición de solidaridad que hoy ostenta la región, para sorpresa de los británicos, tiene mucho que ver con la situación económica de la región, que pese a la crisis financiera global, ha seguido creciendo. A esto tendríamos que sumarle los procesos de integración regional, independencia en su política exterior y un alto grado de madurez democrática y política que vive el Hemisferio Occidental, en el que ya las decisiones y pedidos de Washington no les impactan como antes.(32) Así lo atestigua la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), estas dos organizaciones tienen en común el intento de integración regional y la no presencia de los Estados Unidos.

El apoyo chino está basado en el interés que ostenta el gigante asiático en incrementar su presencia comercial y política en América Latina. China goza de la doble condición de ser miembro permanente del Consejo de Seguridad así como la segunda economía del planeta, condiciones que le garantizan cierta preponderancia y atractivo para varios países de la región, como es el caso de Costa Rica con quien ya ha formalizado relaciones diplomáticas.

En fin, esta disputa se debe a la posible existencia de recursos naturales en las Malvinas/Falklands, aumenta la tensión entre Gran Bretaña y Argentina ambos atraídos por los beneficios económicos que emanarían de los potenciales recursos naturales que allí yacen.

De un lado la presidenta argentina llama a la negociación, mientras que por el otro lado, David Cameron sostiene que los isleños quieren ser británicos y que permanecerán como tales, a lo que Argentina responde llamándole desde arrogante hasta colonialista. De modo que la situación actual ha sido un perfecto escenario de acusaciones y contraacusaciones y búsqueda de apoyo diplomático.

De momento la posición argentina de llamar a la negociación luce ser sensata, pues ellos saben que han perdido la guerra y reconocen que la mejor vía de obtener un resultado favorable es por la pacífica, aunque una devolución total de las islas es asunto de largo plazo en caso que llegue a suceder.

Asimismo, Gran Bretaña es consciente de la solidaridad que existe en la región, por lo que saben que su argumento de libre determinación de los isleños, no será suficiente para justificar su permanencia que ya no cuenta con la anuencia imparcial de Estados Unidos.

Diplomacia y decisiones de las Naciones Unidas

El caso Malvinas/Falklands ocupa el segundo o tercer lugar en la agenda internacional de Argentina, sin embargo para el foreign office británico, ocupa el lugar 242 en términos de prioridad. Es así como Argentina lleva el caso formalmente ante Naciones Unidas en 1964. Sin embargo las resoluciones emitidas por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad no lograron impedir la guerra ni mucho menos resolver finalmente la disputa.

La Organización de las Naciones Unidas, constituye el foro del multilateral y deliberativo más grande del planeta para la resolución pacífica de conflictos entre Estados Miembros. A través de dos de sus principales órganos, se aprueban resoluciones que contribuyen al mantenimiento o restablecimiento de la paz y la seguridad internacionales.

Asimismo, otros actores se involucraron en el proceso de negociación de paz, como es el caso de Fernando Belaunde Terry, a la sazón presidente del Perú. Belaunde propuso la triple bandera; una especie de fideicomiso, que las islas fuesen administradas por Naciones Unidas, Gran Bretaña y Argentina.

En este caso examinaremos las resoluciones emitidas por la Asamblea General, máximo órgano deliberativo de la organización, así como el Consejo de Seguridad, integrado por diez miembros no permanentes y por tan sólo cinco miembros permanentes con derecho al veto absoluto, incluyendo a Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Otro organismo de las Naciones Unidas envuelto en la disputa es el Comité de Descolonización, compuesto por 24 miembros, entre ellos Chile, Bolivia y Nicaragua, además de China y Rusia que son dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Desde 1964 a 1989 la ONU ha aprobado más de una decena de resoluciones, siendo la más reciente el 21 de Junio de 2011. Estas resoluciones tienen un carácter enunciativo e ‘invitan a las partes a la negociación’, pero en ningún momento ‘ordena, exige’ el cumplimiento inmediato de la misma. Esto tiene que ver mucho con la posición de Gran Bretaña en el Consejo de Seguridad.

El 16 de Diciembre de 1965 la Asamblea General aprobó la resolución 2065 (XX),(33) que pese a contar con 94 votos favorables, 14 abstenciones y ningún voto en contra, la situación permaneció casi intacta, así lo refleja un enunciado en la resolución 3160 (XXVIII).(34)

Del mismo modo, la resolución 1514 (XV) del 12 de diciembre de 1960, es más bien una declaración en contra de la colonización, y a favor de la libre determinación de los pueblos, sin embargo, no alcanza el nivel de un mandato definitorio sobre la cuestión de las Islas Malvinas o Falkland Islands.

Si observamos algunos términos presentes en la resolución 3160 (XXVIII) hace hincapié en la necesidad de cumplir con la resolución 2065 (XX) y subsecuentemente se inclina a favor de la Argentina al reconocer sus esfuerzos para la resolución del conflicto.(35)

Al examinar la resolución 31/49 del 1 de diciembre de 1976, podemos constatar que esta es una recopilación de lo enunciado no solamente en el seno de las Naciones Unidas, sino también en el marco de otros foros internacionales como es el caso de la Declaración de los Jefes de Estado o de Gobierno de los países No Alineados de 1976 y la Declaración de Ministros de Relaciones Exteriores de los Países No Alineados, celebrada en Lima en 1976.

Mientras Argentina mantiene su campaña diplomática en el foro de las Naciones Unidas, también aprovecha otros espacios internacionales, regionales para promover su postura con respecto al futuro de las Islas, así queda evidenciado en la resolución A/RES/37/9, aprobada el 4 de Noviembre de 1982; de igual modo, esta resolución reitera lo planteado en las anteriores y llama a la ‘reanudación de las negociaciones interrumpidas por la guerra en abril de 1982’.

Todas las resoluciones anteriormente mencionadas, tienen en común que han sido aprobadas por la Asamblea General, además hacen énfasis en el informe del Secretario General de Naciones Unidas en quien a través de sus buenos oficios fue encomendado poner fin a la disputa de estos dos Estados Miembros, esto queda recopilado en la resolución A/RES/38/12, aprobada el 16 de Noviembre de 1983.

Es preciso señalar que no sólo la Secretaría General y otros órganos estuvieron empeñados en la solución pacífica al conflicto. La Asamblea General ha emitido resoluciones con respecto a la cuestión de las Malvinas o Falklands, el Consejo de Seguridad emitió dos resoluciones, una el 3 de Abril y la otra el 26 de Mayo de 1982.

Las resoluciones del Consejo de Seguridad con respecto a este caso son también reiterativas con respecto a las anteriores, con la diferencia que éstas fueron aprobadas cuando ya la guerra tenía lugar, 10 Estados votaron a favor, Panamá tuvo el único voto negativo en esta resolución. No obstante hubo otras desavenencias, como las protagonizadas por Haig y Kirkpatrick, representantes de Gran Bretaña y Estados Unidos respectivamente, quienes por momentos mantuvieron posiciones más bien de carácter personal en los debates.

La Resolución 502 (1982) del 3 de Abril de 1982, exigía la ‘salida de las tropas argentinas de las Islas Malvinas así como el cese de las hostilidades’(36). Esta resolución no evitó que cuatro días después, las tropas británicas perdieran el buque mercante Atlantic Conveyor, así como el HMS Conventry. Como consecuencia, el Consejo de Seguridad, en aras de lograr un cese de las hostilidades, aprobaría la resolución 505, que también exigía ‘el cese de las hostilidades’ y que ambas partes se sentaran a negociar con el Secretario General de Entonces, Javier Pérez de Cuéllar.(37)

Pérez de Cuéllar, quien había iniciado su mandato el 1 de Enero de 1982,(38) justamente 3 meses antes del enfrentamiento bélico entre estos dos Estados Miembros, no logró llevarlos a la mesa de las negociaciones, pese a su previa experiencia en conflictos de gran escala, ya que había sido enviado del Secretario General Kurt Wladheim (1972-81) en Afganistán.

En fín, estas resoluciones y gestiones no surtieron ningún efecto, empero a la autoridad que le otorga el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas al Consejo de Seguridad cuando la paz y la seguridad internacionales están bajo amenaza.(39)

Conclusión

La superioridad militar británica, su condición de aliado estratégico de los Estados Unidos, más su posición en el Consejo de Seguridad, obligan a Argentina a buscar una salida en otro escenario que no sea la guerra o en el seno de las Naciones Unidas.

Podríamos establecer que la guerra fue un error táctico, político y diplomático de la junta militar de Galtieri, consecuentemente, la actual situación del conflicto es el legado de una dictadura militar a un régimen democrático.

De no ser por la posición beligerante de la junta, la situación hubiese sido resuelta sin haber llegado al enfrentamiento armado, ya que Gran Bretaña se encontraba dispuesta a negociar, devolver las islas y luego rentársela a los argentinos. De hecho, en la devolución de las Islas Diego García, sus habitantes no fueron consultados con respecto a su futuro, simplemente se tomó la decisión de transferirlas a los Estados Unidos, posibilidad que se esfumó en el caso de las Malvinas/Falklands por la incursión de Argentina.

Obviamente, el espectro político latinoamericano ha cambiado, por lo tanto, las posturas asumidas por los vecinos de Argentina son más contundentes, dada la madurez y estabilidad políticas que experimenta el Hemisferio Occidental.

Un eventual escenario de negociación requeriría del apoyo de vecinos como Brasil, Chile, y Perú, pero sobre todo de Brasil, dada su condición de líder global y con grandes yacimientos petrolíferos por los que debe velar, incluyendo la Antártida. De lo contrario, una larga presencia foránea podría acarrear serias consecuencias en la explotación de los recursos naturales de la región.

Ha quedado demostrado que la guerra no es una opción, por lo tanto, un posible escenario para recobrar la soberanía sobre las islas Malvinas/Falklands es a través de la negociación. Obviamente, este término debe ser debatido, ya que al hablar de negociación se podría asumir la total devolución de las islas a Argentina, cosa que no parece estar en los planes británicos sin sacar un buen partido de la Antártida, porque si las Malvinas/Falklands son Argentinas entonces Gibraltar pertenecería a España.

En conclusión, la diplomacia y el consenso regional, son las únicas vías que podrían garantizar a la Argentina la soberanía sobre las islas en el largo plazo.

 

Por Graciano Gaillard

Analista del CDRI.-

 

Notas:

(1) Now, however, oil has been discovered off the Falklands, and the dispatch of a huge British oil rig has triggered near unanimous protest from a continent where democracy has overtaken dictatorship almost everywhere, including Argentina. Even if Britain finds what it is looking for, up to 60 billion barrels of oil, it is also digging its way to the wrong side of history.
(2) Citado por Elizabeth Cadwick en Merchant Ship Conversion in Warfare, the Falklands(Malvinas) Conflict and the Requisition of the QE2: Journal of the History of International Law 12 (2010) 71–99
(3) Pica Project http://www.thepicaproject.org/?page_id=750
(4) Desmond et Al, 1984. The Sinking of The Belgrano, p.4
(5) Walter Little The Falklands Affair: A Review of the Literature. Political Studies (\984), XXXU, 296-310
(6) Ibid
(7) Bluth, Christopher. The British Resort to Force in the Falkland/ Malvinas Conflict 1982: International Law and Just War Theory. (1987) Journal of Peace Research, vol.24, no.1.
(8) Ver a Elizabeth Chadwick Chadwick / Journal of the History of International Law 12 (2010) 71–99
(9) Sarah Ann MacGill, The Falkland Islands War. Falkland Islands War, 2009, p1-2, 2p
(10) Ibid
(11) Desmond Rice et Al, 1984. The Sinking of the Belgrano, p.18
(12) V.I Lenin,1975: Imperialism,The Highest Stage of Capitalism, pp. 92-93
(13) Alistair Finlan: British Special Forces and the Falkland Conflict: Twenty Years On. Defense and Security Analysis, Vol. 18, No.4, 319,322. 2002.
(14) Ver Thomas Pakenham, Behind the Falklnad Victory,consultado el 14 de Marzo de 2012, publicado por The New York Times 11/07/82
(15) The Lord Franks Report, pp.17,73
(16) Ver Virginia Gamba.1987: The Falklands/Malvinas War
Ver Peter Wilby.The Falklands of Black Gold. ‘As the task force sailed in April, the government’s
approval rating in the polls had been below 30 per cent for 18 months. After victory
in June, it stayed above 40 per cent almost continuously for two years.’
(17) On May 4, 1982, during the EalklandsWar, an Exocet launched from an Argentine navy Dassault-Breguet Super Étendard
fighter struck the British destroyer HMS Sheffield, failing to explode but causing massive fires that ultimately sank the warship.
(18) Jon Guttman Exocet Antiship Misile the flying fish that flummoxes radar
(19) Ver War in the Falklands, p.128
(20) Que la obligación de mutua ayuda y de común defensa de las Repúblicas Americanas se halla esencialmente ligada a sus ideales democráticos y a su voluntad de permanente cooperación para realizar los principios y propósitos de una política de paz;
(21) The Sunday Times of London, Insight Team War in the Falklands: The Full Story p.120
(22) ‘The Exocet is a family of French anti-ship missiles that can be launched from several platforms like aircrafts, helicopters, high or low tonnage warships and submarines. All missiles have a common layout being all-weather, sea-skimming, fire-and-forget, radar guided and
propulsed by a dual thrust solid rocket motor at transonic speed. It is intended to attack large as well as small warships at medium range, though later development allow firing at target well over the horizon.’
(23) Ver Desmond et al. 1984,27
(24) Ver Lawrence Freedman. The War of the Falkland Islands,1982
(25) Ver a Paolo Tripodi,Chile’s Role During the Falklands War, p.111
(26) "La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino."
(27) Peter Wilby, The Islands of Black Gold.
(28)http://www.guardian.co.uk/uk/2010/feb/07/falkland-islands-oil-britain-argentina?INTCMP=ILCNETTXT3487
(29) Para mas detalles ver articulo de Molly O’Tooly, 1982
(30)http://www.guardian.co.uk/uk/2011/dec/21/falklands-ships-banned-south-america?intcmp=239 consultada el 21 de Marzo de 2012
(31) The Latin leaders denouncing Britain for imperialist overreach ranged from Hugo Chávez, the brazen Venezuelan, to Luiz Inácio Lula da Silva, the moderate who has made Brazil the China of Latin America-an emerging economic superpower that Britain can't afford to insult.
(32) ‘Yet the truth is that the background music has changed. The countries of Latin America no longer look to Europe and the US for support and advice. They have grown to like doing their own thing. This week Argentina's claim to the Falklands has been powerfully reinforced.’
(33) http://daccess-dds-ny.un.org/doc/RESOLUTION/GEN/NR0/222/03/IMG/NR022203.pdf?OpenElement
(34) http://treaties.un.org/doc/Publication/UNTS/Volume%201434/volume-1434-A-14531-English_French.pdf
(35) ‘Expresando su reconocimiento por los continuos esfuerzos realizados por el Gobierno de la Argentina, conforme a las decisiones pertinentes de la Asamblea General, para facilitar el proceso de descolonización y promover el bienestar de la población de las Islas.’
(36) http://daccess-dds-ny.un.org/doc/RESOLUTION/GEN/NR0/436/13/IMG/NR043613.pdf?OpenElement
(37) http://daccess-dds-ny.un.org/doc/RESOLUTION/GEN/NR0/435/29/IMG/NR043529.pdf?OpenElement
(38) http://archives.un.org/ARMS/node/73
(39) http://www.un.org/es/documents/charter/chapter7.shtml

La centralidad del agua en la disputa global por recursos estratégicos

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altDos visiones contrapuestas están en choque en la disputa global por el agua. La primera, basada en la lógica de la mercantilización de este recurso, que pretende convertirlo en un commodity. La otra visión se reafirma en la consideración del agua como derecho humano inalienable.

Por Monica Bruckmann. Publicado en el sitio web de la Agencia Latinoamericana de Información.

Les invitamos a leer este artículo en su versión completa, accediendo a través del siguiente enlace: 

http://alainet.org/images/La%20centralidad%20del%20agua%20en%20la%20disputa%20global%20por%20recursos%20estrat%C3%A9gicos%20-%20version%20completa-%20ALAI%20mar%202012.pdf

Los Fraudes Cibernéticos ¿Una batalla perdida?

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altEn estos tiempos que vivimos, el Internet y las redes sociales son medios vitales de educación, liberalización y hasta democratización de los Estados. Los avances de la tecnología y del Internet nos han traído muchas satisfacciones que facilitan nuestras vidas: la capacidad de socializar a través de una comunicación instantánea, el intercambio de datos, la posibilidad de realizar transacciones comerciales, utilizar los servicios bancarios y el acceso a cuantiosas informaciones con tan sólo un “click”. No obstante, con estos avances el crimen organizado ha desarrollado nuevas técnicas para engañar a las personas y obtener ganancias financieras. Esta transformación exitosa de los delitos tradicionales en otros más modernos a través de Internet se le conoce como delitos cibernéticos.

¿Qué se entiende por delitos cibernéticos?

El término “ciber” se utiliza comúnmente para describir el ambiente virtual que se percibe asociado al Internet . La definición de crímenes cibernéticos es muy amplia y abarca tanto la pornografía infantil, crímenes que promuevan el odio (hatecrimes en inglés, por ejemplo propagandas Nazis o discriminación y difamación racial), ciber terrorismo, ciber traspaso (invasión en una red o computadora perteneciente a otra persona), delitos ciber destructivos (cuando los servicios de red se interrumpen y los datos se dañan o se destruyen en lugar de ser robados o mal utilizados. Este tipo de delito incluye vandalismo cibernético para sabotear un equipo de otra persona).

Los crímenes cibernéticos incluyen estafa, chantaje, robo, hurto, matoneo virtual y acoso cibernético (cyber bullying).
Las Naciones Unidas, en su manual sobre la Prevención y Control de Crímenes Informáticos hace inclusión del fraude, la falsificación y el acceso no autorizado, en su definición de crimen cibernético. Dada la complejidad de todas las definiciones los autores utilizan diferentes subcategorías para clasificarlos pero a nuestro entender la más sencilla es la que los divide en: a) delitos contra la propiedad, b) contra la moral, c) contra la persona y d) los delitos contra el Estado . Los fraudes cibernéticos pertenecen a la primera categoría, pues son dirigidos a personas jurídicas y morales (individuos y empresas) con el fin de obtener ganancias financieras.

¿Por qué hay tantos fraudes en el Internet?

Los delitos cibernéticos constituyen hoy una preocupación mundial. Muchas naciones del mundo están cambiando su política y legislaciones para combatir adecuadamente estos crímenes. Los Estados Unidos están tratando de reclutar 10,000 "ciberguerreros" de elite para combatir el problema. El pasado noviembre 2011, Londres fue anfitrión de la conferencia de seguridad en el ciberespacio con más de 60 naciones que tenían la prioridad de obtener ideas de cómo combatir los crímenes cibernéticos.

A nivel mundial hay más de 2,267,233,742 de usuarios en el Internet una cifra que va creciendo cada año. Durante el año 2008, 3.6 millones de actos criminales se llevaron a cabo en línea (más de uno cada diez segundos). Y es que los beneficios económicos y personales son la principal motivación para los fraudes electrónicos. Se argumenta que este medio es la forma más simple, eficaz y menos costosa para realizar rápidos ataques a gran escala y de manera global contra una cyber-comunidad.

El uso de métodos tales como correos electrónicos y páginas web elimina la necesidad de una comunicación cara a cara, lo que es muy atractivo para los delincuentes ya que prefieren conservar un alto nivel de anonimato. De esta forma además se reduce la percepción de riesgo para el autor del fraude y aumenta la apariencia de legitimidad de cualquier servicio a una víctima potencial. Un hacker o pirata cibernético es una persona que se complace en tener un profundo conocimiento del funcionamiento interno de un sistema, las computadoras y la red informática, en particular. Los hackers atacan a compañías, personas e instituciones del gobierno haciendo que su sistema se desplome. Ya cuando la red es vulnerable ellos manipulan información, roban datos y dinero de las cuentas.

Al comienzo de la década de los 80 estos piratas cibernéticos eran impulsados por las creencias éticas tales como “toda la información debe ser libre” parecido a la filosofía de “Wikileaks” incluso hoy en día existen “Hactivistas” (hackers activistas) que quieren convertirse en los policías cibernéticos como “Anonymous”. No obstante la mayoría de los criminales cibernéticos no son hackers de convicción sino de conveniencia.

Es muy curioso, según un reporte de Symantec que incluso miembros de la organización de hackers y crackers Anónimos fueran defraudados por otros hackers instalando un malware llamado Zeus el cual revelo sus datos bancarios e informaciones personales. Si esos expertos pudieron ser engañados ¿Qué impediría que fuéramos sus víctimas?

Anonymous en una de sus cuentas de Twitter (@YourAnonNews) alegó el 1 de marzo 2012 que esa información no era cierta. De todas formas es difícil que unos reputados hackers admitan ser engañados por colegas.

La batalla en el espacio cibernético está realmente perdida. Cada día nacen miles de virus en sus distintas formas, dentro de ellos hay virus espías (spyware) que tienen el fin de introducirse en nuestras computadoras para obtener información sin que nos demos cuenta y remitir sin nuestro consentimiento la información recopilada a un servidor que puede estar a miles de kilómetros de distancia y posiblemente en otra jurisdicción. Con esa información los defraudadores pueden exponer nuestros datos personales, venderlos o utilizarlos para robar de nuestras cuentas bancarias.

Los Malware son programas maliciosos (en inglés Malicious Software) o códigos informáticos que pueden destruir nuestro sistema. No todos los virus son detectados ni todos los fraudes son reportados. De todas formas compañías de antivirus utilizan sus recursos para investigar un aproximado. Symantec registró más de 3 mil millones de ataques de malware en el 2010. En el mismo año encontró más de 286 millones de variantes únicas en su especie de malware. El volumen de ataques en la web por día aumentó en un 93% en 2010 respecto al 2009. Según PandaLabs hay más de 40 millones de ejemplares de malware y reciben un promedio de 55,000 muestras nuevas por día. Hemos visto que hasta instituciones con altos niveles de seguridad como la NASA han podido ser invadidas varias veces. En el 2011 los hackers pudieron ganar un control funcional completo de las principales computadoras del Jet Propulsión Laboratory (JPL) y pusieron en peligro las cuentas más privilegiadas de los usuarios del JPL.

Ministros y funcionarios se han visto en situaciones similares a nivel mundial. En enero de este año el Ministerio de Defensa del Reino Unido reconoció que había sido víctima de una infección que había afectado a la marina británica “Royal Navy”. El 18 de enero, un ataque DDoS dejó a la República Kirguisa (Kirguistán) sin Internet durante más de una semana .

¿Qué podemos hacer para comenzar a defendernos?

Existen innumerables formas de cometer fraudes cibernéticos y el problema más grave es que no hay como detener la creación de estos virus a la misma velocidad que se van produciendo.

Los individuos deben incurrir en gastos personales para comprar antivirus y muchas veces son engañados con falsos antivirus en el Internet los cuales son malwares y spyware que en vez de hacer una función de defensa hacen todo lo opuesto.

Los ciber delincuentes a través de Spams nos envían mensajes usualmente persuadiéndonos para que demos nuestros datos. Por lo general son historias de personas necesitadas y aprovechan catástrofes mundiales como el terremoto de Haití para engañar a personas generosas.

El spam suele enviar un hipervínculo para una página web infectada (a eso se le llama Phishing) o quizá un documento adjunto que al descargarse puede instalar un malware.

Una nueva medida es utilizar links acortados para despistar a los usuarios y ponerlos en redes sociales. Lo recomendable es no darle click y usar el sentido común para no caer en esos trucos. Los nombres de instituciones bancarias son frecuentemente utilizados para enviar correos electrónicos falsos a posibles usuarios exigiéndoles activar sus cuentas poniendo sus códigos de seguridad, es ahí donde muchas personas son estafados.

La población necesita educación sobre las artimañas que los delincuentes utilizan para que estén alerta. La naturaleza del crimen involucra un conocimiento tecnológico que va intrínseco con esta generación electrónica. La gran mayoría de los criminales son jóvenes que tienen habilidades informáticas que nuestras autoridades no tienen. A esto hay que añadirle un tema de remuneración. A nivel mundial, las ganancias de los hackers son mucho más atractivas que la de nuestros policías lo que provoca que muchos se sientan tentados a ganarse el dinero delinquiendo.

Quizá se preguntarán por qué dedicarle un artículo al problema de los fraudes cibernéticos en un espacio dedicado a las relaciones internacionales. Y es que esta problemática tiene un carácter global constituyendo una preocupación para todas las naciones del mundo. Se necesita de la comunidad internacional para luchar contra este crimen pues el Internet no tiene jurisdicción. Si las autoridades unieran esfuerzos a nivel mundial podríamos mejorar la recolección de datos y evidencias y por ende lograr mayor número de convicciones. La única forma de combatir los crímenes cibernéticos es si conseguimos que todas las naciones se unan en la lucha. John Vengaren representante de la Unidad de Crímenes de los EE.UU. dijo que la ONU debería desplegar fuerzas de paz en las fronteras digitales.

Una de las tácticas utilizadas en Europa es imponer una carga de responsabilidad legal a los proveedores del servicio de Internet (ISP), que luego de ser notificados del delito deben eliminar la página web infractora. Si estos no cooperan pueden ser sancionados severamente. La razón de atacar a estas compañías de telecomunicaciones tiene una simple respuesta: son los únicos que pueden ser encontrados fácilmente pues son instituciones reales con domicilio comercial, son solventes y tienen en su poder los medios para controlar la red. En cierta forma pagan por los pecados de los demás pero es la forma más eficaz de obtener resultados.

Otra solución es capacitar en estas áreas a jóvenes informáticos y reclutar hackers para que luchen de nuestra parte. Bruce Schneider, con respecto al tema estableció: “You learn about security by breaking things…The criminals are always going to learn…We are not going to be smarter than them unless we can break things too” ("se aprende acerca de seguridad rompiendo...Los delincuentes siempre van a aprender... No vamos a ser más inteligentes que ellos, a menos que podamos romper las cosas como ellos"). Esta frase se refiere a adentrarse en las computadoras ajenas interrumpiendo sistemas de seguridad tal como hacen los hackers. Esto sugiere que los hackers con buenas intenciones deben violar sistemas de seguridad y aprender técnicas malvadas para lograr corregir y atar los cabos sueltos en las redes con el fin de mejorar la defensa y así poder proteger mejor los servicios. De hecho, compañías de antivirus y de seguridad prefieren contratar a hackers para que luchen de nuestra parte. Es como si vistiéramos al ladrón de policía a luchar por el bien de nuestra sociedad. No es que no creamos en su cambio de ética si no que realmente seguimos detrás de lo incorrecto para lograr corregir lo que está mal.

Es cierto que los hackers también pueden contribuir al bienestar del público en general ya que en la década de 1970 Steve Jobs y Steve Wozniak, fundadores de Apple Computers fueron amantes del “phreaking” (manipulación de los sistemas telefónicos para hacer llamadas desde cualquier lugar sin pagar por ellas y entre sus métodos de fraude desvían la factura a otros números e incluso podrían engañar a la central para que no realice la facturación).

La República Dominicana tiene el 46.6% de su población conectadas al Internet (aproximadamente 4,643,393 usuarios a Diciembre de 2011) . Lo que implica que estos dominicanos podrían estar en riesgo si no son alertados adecuadamente. Las autoridades que velan por actuar en justicia y aplicar de manera efectiva la ley deben mantenerse al día con la evolución de la tecnología. La mejor manera de minimizar el efecto de los ataques y en un futuro evitarlos es teniendo usuarios educados en el área. Cerca de 200 mil millones de spam e-mails están siendo enviados cada día que es el 90% de los correos electrónicos enviados en todo el mundo. Muchos de estos ataques piden que enviemos nuestros datos personales y que revelemos códigos de seguridad. Debemos usar nuestro sentido común para no caer en estos ganchos. Esto puede frenar en cierta forma los fraudes pero no darnos una protección total.

 

Ana Carolina Blanco
Analista del CDRI.- 

Los pobres de nuevo tipo

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altComo hace ya más de un siglo, “un fantasma recorre Europa”, pero esta vez no es el fantasma del comunismo, sino el de la pobreza. Y lo notable es que sea precisamente el Viejo Continente el más afectado por una crisis que desde 2008 azota al mundo pero golpea particularmente al añejo templo de bienestar europeo. No tiene gracia pensar que en África, por ejemplo, hay una alta tasa de mortandad debido al hambre, o que todavía en la crecientemente próspera China altos segmentos de la población ni siquiera se enteran de que su país compite con Estados Unidos por la posición de primera potencia del mundo.

Naturalmente, las carencias materiales no son algo completamente nuevo en el mundo desarrollado. Así, en Estados Unidos la institución del “pantry” es parte de la realidad nacional. En el país de los grandes contrastes, los millonarios más poderosos (alguno de ellos tiene hasta un yate con terreno de golf) coexisten con gente hasta muy pobre. No es que en los países desarrollados la pobreza tenga una cara tan “hereje” como en los países muy pobres, pero es real y hace daño. Esos contrastes, antes pensados como particularidad norteamericana, van ganando espacio en el resto del mundo desarrollado.

Es notorio que en las calles de la vieja y rica Europa, como en Estados Unidos, se haya hecho tan común el espectáculo de gente viviendo en las calles, pidiendo para comer (no para beber) y provocando constantemente un estremecimiento en las conciencias de quienes no están pasando por esa difícil situación (hay quien dice, ¡todavía!). Y que organizaciones como Caritas, cuya vocación original era la de proveer alimentos a pueblos desprovistos, generalmente en el tercer mundo (en Europa solo en situaciones de conflictos o desastres), ahora se ocupan de distribuir comida en iglesias y centros comunitarios.

Claro, la gente no está sentada “esperando ver pasa el cadáver” de la pobreza; en muchos casos asiste, atónita, al descalabro de su forma de vida, mientras sigue existiendo un reducido grupo al que esa nueva forma de enfermedad no afecta. En los años 30, un movimiento similar dio paso al fascismo y la guerra en Europa, mientras que en Estados Unidos, el “crack” financiero llenó los campos y ciudades de mendigos.

Entonces hubo dos tipos de respuesta. La una, en Europa fue una total pérdida de confianza en las instituciones y la entrega al aventurerismo militarista. En Estados Unidos, Roosevelt (FD) lanzó un formidable plan de construcciones financiadas con el dinero público que abrieron de nuevo las puertas de la prosperidad. Desgraciadamente, aquello que parece tan simple y que tan bien funcionó en Norteamérica, por alguna razón, que los economistas sin duda conocen, no sirve ni ha servido de nuevo como receta.

Los “indignados” originalmente españoles y luego universales (se pueden ver expresiones de esa protesta contra el egoísmo clasista en Roma o Edimburgo, Londres y por supuesto, Madrid) reflejan la reprensión frente a las iniquidades del sistema, pero son solo eso, una forma de condena moral cuyo alcance concreto todavía está por ver. Si en cierta forma despierta simpatía hasta en los poderes establecidos, la misma no pasa de ser puramente simbólica, sin manifestación palpable. Ni siquiera protestas de mayor envergadura como las huelgas a repetición que en las últimas semanas han sacudido a Grecia, han sido capaces de modificar un curso que establece que las políticas sociales de algunos gobiernos “han ido demasiado lejos”.

Es, naturalmente, una profunda crisis de desconfianza en el sistema, que no llega al extremo de cuestionar su pertinencia, pero sí de condenar su ineficacia distributiva. En ese contexto, el “maná” que se suponía sería el euro, que algunos soñaban hermanaría a los europeos en torno a la fortaleza del marco alemán, en otras palabras, ¡por fin!, la distribución de la riqueza sin que las fronteras significaran un obstáculo, deviene poco a poco en una pesada carga en la medida en que no hay manera de que un irlandés pueda mirar el futuro con la aparente serenidad con que lo hace el alemán.

Es que para un ciudadano de ese último país (ingreso promedio $40,000) pagar 1 euro por una botella de agua (minúscula) no significa gran cosa, pero sí para un griego ($27,000) o para un portugués ($23,000). No es de extrañar pues que en algunos pueblos de Galicia aparezcan letreros en comercios anunciando que aceptan pesetas o que en Lisboa los haya aceptando la “moneda antigua”, es decir, escudos. Es la nostalgia por un tiempo en que con una moneda pobre era más fácil vivir con poco que con el prestigio de ser parte de un mundo de ricos.

Por eso la presencia hasta cierto punto humillante (pero en fin de cuentas muy útil) de los centros de Caritas en países como España, donde hace apenas un lustro se navegaba en medio de una nueva riqueza, o en países insospechados como Francia y hasta Alemania. Eso es algo a lo que los europeos todavía no se acostumbran; a que haya gente tan pobre como para tener que depender de esas asistencias para poder completar el menú familiar. 

Lo que se juega finalmente en las sociedades desarrolladas es el destino de las capas medias de la población cuando la polarización llega a su punto extremo; solo hay muy ricos y pobres y los aparatos del Estado demuestran una gran incapacidad para jugar el papel de mediadores que de ellos se espera. De ahí que cambie el perfil de las capitales del mundo rico. Que por doquier aparezcan mendigos, gente sin hogar, centros de distribución gratis de alimentos y una creciente desconfianza hacia el poder político, porque hacia el poder económico hace rato que ya no existe.

Por esa vía se llega fácilmente al mundo de la fantasía y por eso cada vez más gente en el mundo desarrollado estaría tentada de seguir los consejos de Mark Boyle y proponerse vivir sin dinero, lo que sería una respuesta ejemplar a la crisis que, sin respeto por jerarquías nacionales, afecta a unos y otros. Este curioso personaje, que se define como “homeópata social” prepara su pasta de dientes, a base de concha de jibia (pariente del calamar), después de comerse la deliciosa carne (es un molusco, por supuesto). Pero quizás la cruzada de Boyle está más orientada a quienes sufren de “oniomania” (compradores compulsivos) que a quienes han visto su poder adquisitivo reducido tanto a causa de la crisis, como de la prudencia generada por la inseguridad.

Porque a todo esto, las respuestas disponibles poco tienen que ver con las necesidades y temores de las mayorías (que recuérdese, en los países de desarrollo alto o mediano no son los pobres, sino los sectores medios) y más con el temor que generan esos movimientos populares, aún más peligrosos en la medida en que sus reivindicaciones no son propiamente políticas sino meramente razonables. 

Eso asusta al poder en todas partes, aún cuando las agendas de esos movimientos populares sigan siendo imprecisas como en NY o Madrid, o con bases de sustentación como las protestas en Atenas. De todas maneras, las aceras de las grandes ciudades del mundo rico, con sus legiones de desamparados, nos muestran que por encima de cualquier análisis especializado, la miseria también es global y que vence tan fácilmente las fronteras como antes lo hizo el capital.

 

Sully Saneaux
Analista del CDRI.- 

El “supermercado global” y el comercio justo.

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altDurante el curso “América-China: una visión de futuro”, organizado por el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Georgetown University y apoyado en República Dominicana por al Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales y el Consejo Dominicano de Relaciones Internacionales, hemos podido asistir a una excelente clase magistral dictada por el Presidente de la República Dominicana, Dr. Leonel Fernández.

En su exposición, el Presidente Fernández analizó diferentes aspectos de las relaciones entre China y América Latina, abordándolas desde una perspectiva global. La tendencia hacia un entramado de relaciones interregionales, a pesar de la estrecha vigilancia de lo que definió como el “G2” (Estados Unidos – China), es lo que estamos presenciando hoy en día y también a lo que muchos países pequeños aspirarían involucrarse, para poder incursionar exitosamente al llamado “supermercado global”.

Este gran supermercado ya es una realidad: muchísimos productos se producen y se intercambian entre lugares muy lejanos. Se utilizan las materias primas de un continente, se procesan en otro, se ensamblan en un tercero y llegan a consumirse en todo el planeta. Grandes superficies como Carrefour, Walmart, Lidl o Ikea abren sus tiendas en cualquier ciudad del mundo y venden los mismos productos donde sea. Además, casi al mismo precio, poco importa el costo de la vida o los niveles salariales de los distintos países. Y la paradoja es que a veces los mismos productos son más caros en países de renta más baja; el caso de Ikea Santo Domingo es paradigmático.

En el supermercado global se globalizan las marcas, se globalizan los precios (¡ojo!, no los salarios), se globalizan los ritmos de trabajo (¡ojo! no los derechos de los trabajadores), y al mismo tiempo se uniforman los sabores, los colores, las formas; se monetarizan las relaciones de intercambio, las relaciones de confianza y las relaciones humanas. Lo mismo acontece en el supermercado de la esquina, donde acuden solo aquellos que viven en la ciudad, o mejor dicho que viven en ciertos lugares de la ciudad, porque muchas veces a los cordones de pobreza no llegan las grandes superficies. Villas miserias fruto de una urbanización descontrolada, sin planificación, sin respecto de los derechos básicos de la población pobre inmigrante pero que, sin embargo, sigue tomándose como indicador de mejoría de las condiciones humanas. ¿De verdad estamos seguros que amontonarnos en espacios reducidos e insalubres, donde las carreteras restringen o hacen desaparecer las aceras, o donde quedarse entaponados por lo menos una hora al día es mejorar nuestras condiciones de vida?

El gran guardián de este supermercado global debería ser la Organización Mundial del Comercio (OMC) que, supuestamente, garantizaría a través de sus reglas (ampliamente aceptadas y cotidianamente ignoradas) el libre comercio para todos: grandes, medianos y pequeños. Pero la realidad, como sabemos, es totalmente diferente. El comercio mundial no es libre y solo los grandes siguen beneficiándose de la apertura de todos los demás. El estancamiento de la Ronda de Doha es la demonstración. El mismo Presidente recordó como este proceso de negociaciones está totalmente paralizado, pero más que paralizado deberíamos hablar de “boicoteado”. Y esta vez no son sus opositores (los que los grandes medios de comunicación llamarían “antiglobalización”) quienes lo boicotean abiertamente, sino son sus mismos creadores, quienes lo desconocen en la práctica. ¿Quién nos asegura que con el pasar de los años, las condiciones no estén favorables para que otros países (¿emergentes?) no empiecen a proteger sus productores nacionales como lo hacen hoy la Unión Europea o los Estados Unidos?

 

Según el economista coreano Ha-Joon Chang[1], los países industrializados están literalmente “retirando la escalera”[2] a los países en vía de desarrollo. A través de un análisis histórico de las estrategias desarrollistas de países como Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Francia, Suiza, Bélgica, los Países Bajos, Japón, Corea y Taiwán, durante los siglos XVIII, XIX y XX, Chang demuestra como ninguno de estos países adoptó un sistema de comercio verdaderamente libre durante sus fases de desarrollo. Todos defendieron sus industrias nacientes a espalda de las colonias y los países empobrecidos. La incapacidad y la falta de voluntad política para crear y mantener una industria nacional que permita agregarle valor añadido a la producción interna, es algo que caracteriza a todos los países en vía de desarrollo. Por un lado es un ligado colonial y, por el otro, es la consecuencia tanto de la división internacional del trabajo como de una clase política y empresarial que no sabe apostar por el cambio y que sigue acomodándose al status quo.

Tanto a las instituciones públicas como a los grandes empresarios de la economía tradicional, no les interesa cambiar el modelo porque esto significaría básicamente una redistribución interna de la riqueza y del poder; por tanto, una disminución, en todas sus dimensiones, de la desigualdad que, por el contrario, es funcional al actual sistema de producción y consumo basado en el mito del crecimiento económico sin límites.

Una redistribución se realizaría también a nivel global si las reglas del comercio fueran más justas. No se trata de un comercio libre; sabemos muy bien que, en este mundo, si todos comerciamos bajo las mismas reglas quienes seguirían ganando son los grandes; los pequeños seguirán perdiendo y la distancia entre los que más se han enriquecidos y los que estos últimos han empobrecido se volvería abismal. Este escenario no está tan lejos. Se trata, por el contrario, de crear un comercio justo en igualdad de oportunidades, porque la igualdad de condiciones no existe. Chang defiende a Fridrich List, padre de la teoría sobre la industria naciente, según el cual “el libre comercio es beneficioso entre países con niveles similares de desarrollo industrial… pero no entre países con diferentes niveles de desarrollo”[3]. De lo contrario, no hace falta ser economistas para entender lo que sucedería.

El arquitecto, pensador y visionario estadounidense Richard Buckminste​r Fuller solía decir “jamás cambiaría las cosas combatiendo contra la realidad existente. Para cambiar algo, ¡construye un nuevo modelo que haga la realidad obsoleta!”. Es un mensaje que los movimientos sociales de todo el mundo han aprendido muy bien y ponen en práctica cotidianamente, en lo local y globalmente. El movimiento por un comercio justo es uno de estos movimientos “glocales” que está construyendo otra realidad desde abajo. Esto no significa que no deje de luchar por el cambio de las injustas reglas del comercio desde arriba, pero su construcción de una sociedad “otra” se concretiza en las relaciones comerciales directas, solidarias y transparentes entre pequeños productores en países en desarrollo y consumidores conscientes y comprometidos en los países del llamado “Norte”.

Estos pequeños productores en desventaja económica son los actores que siempre han sido excluidos de lo que hoy, como subraya el Presidente Fernández, podemos llamar “supermercado global”. A pesar de que en los últimos años también el Comercio Justo haya englobado en sus circuitos a grandes superficies y grandes plantaciones[4], o que multinacionales como Starbucks o Nestlé se sirvan del comercio justo para sus estrategias de mercado (y lavado de imagen), quienes defienden la posición originaria del movimiento siguen trabajando únicamente con pequeños productores y a través de organizaciones que se dedican exclusivamente al comercio justo. Estas organizaciones deciden auto-excluirse del “supermercado global” porque, al contrario de aquello, no monetarizan sus relaciones, crean asociaciones de productores gestionadas (no por un dueño sino por sus miembros) de manera democrática y participativa, mantienen lazos de confianza y de largo plazo entre productor y consumidor, informan la opinión pública sobre las necesidades de mayor equilibrio en los mercados locales e internacionales, abogan por un desarrollo comunitario incluyente, por un cambio en los patrones de producción y consumo, y defiende un tipo de producción amigable con el medio ambiente (orgánica) y digna para los seres humanos.

El comercio justo, en su versión originaria, no forma parte del “supermercado global”, sino construye desde abajo un mercado “otro” donde priman otros valores. Los que todos reconocen que se han perdido, pero que pocos tienen el coraje de recuperar para darle, en la actual coyuntura mundial, un nuevo sentido de emancipación.

La Real Academia Española, define la palabra “oxímoron” como “combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido”. ¿Quieren algún ejemplo? Comercio justo, economía solidaria, finanzas éticas.


Marco Coscione.

CDRI.-

[1]Véase: http://www.hajoonchang.net

[2]Kicking Away the Ladder – Development Strategy in Historical Perspective (2002), Anthem Press, Londres. Edición en español: Retirar la escalera. La estrategia del desarrollo en perspectiva histórica (2004), Los Libros de la Catarata, Madrid.

[3]Ha-Joon Chang (2004: p. 37).

[4]Es noticia de estos últimos meses que la organización estadounidense Fair Trade USA salió de la sombrilla internacional representada por la Fair Trade Labelling Organization, la organización de sello (certificación) que agrupa a productores e importadores de comercio justo de todo el mundo. La principal razón es que la Fair Trade USA está apostando por ampliar su impacto involucrando a más empresas y plantaciones en sus circuitos comerciales. Véase: http://fairtradeforall.com/q-and-a/making-it-happen/traducciones-al-espanol-2/

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