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ASIA Y EL PACIFICO

Tensiones en su Estado máximo en la Península de Korea ¿Una guerra se acerca?

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Los niveles de tensión en la península de Corea se encuentran en un punto muy alto. Al norte un régimen hermético, beligerante y gobernado por un joven de apenas 30 años amenaza con iniciar una guerra nuclear preventiva. Al sur una recién electa presidenta muestra una actitud robusta frente a las amenazas de su vecino y es apoyada por la maquinaria militar de los Estados Unidos de Norte América. De hecho, un factor que algunos analistas consideran de riesgo es que luego del hundimiento de un navío de la fuerza naval surcoreana por un torpedo de sus vecinos en 2010, una posible respuesta de Corea del Sur a las constantes amenazas de sus vecinos es altamente probable.

Para entender por qué es tan notoria la división de Corea, es menester referirnos a sus orígenes los cuales se remontan al final de la segunda guerra mundial cuando la derrota absoluta del imperio de Japón terminó abruptamente su ocupación de la península de Corea. En virtud de un acuerdo auspiciado por la Organización de las Naciones Unidas, la entonces Unión Soviética y los Estados Unidos de Norteamérica se encargarían conjuntamente de organizar la península y administrarla. Luego de fuertes disputas entre las nuevas potencias ocupantes, los soviéticos ocuparon la parte norte del famoso paralelo 38 y los norteamericanos, ocuparon la parte sur.

Así las cosas, en 1948 nacen formalmente la República Popular Democrática de Corea en el Norte de la península y la República de Corea en el sur. A penas 2 años después con amplio apoyo militar soviético, el ejército de la recién formada República Popular en el norte lanzó una invasión contra sus vecinos del sur apoyados por los Estados Unidos. La guerra concluyó con el famoso armisticio de 1953 el cual detuvo las agresiones de ambas partes pero nunca se convirtió en un real acuerdo de paz, solo un cese de hostilidades. Por esto es que técnicamente la península ha permanecido en estado de guerra desde el año 1953. Aunque el Norte inició con condiciones económicas ventajosas, hoy Corea del Sur es el séptimo exportador más grande del planeta mientras Corea del Norte es tristemente célebre por la malnutrición que afecta a más de un cuarto de todos sus niños y a dos terceras partes de sus 24 millones de habitantes.

Sin adentrarnos en la amplia historia política de ambos países, nos limitaremos a señalar que los distintos caminos tomados por el Norte y el Sur de la península se deben entender en función del cálculo geopolítico estratégico de Washington y Moscú que imperó durante la guerra fría. Hoy, Corea del Norte es uno de los países más militarizados del planeta. Se estima que el ejército Norcoreano representa más de un 25% del producto interno bruto de su economía y cuenta con aproximadamente 1.1 millones de soldados en servicio y 8.2 millones en reserva. Más notorio aún es el programa de armas nucleares del régimen Norcoreano. Desde que el actual líder de Norcorea llegó al poder en abril de 2011, el régimen ha realizado dos pruebas de dispositivos nucleares y logró desarrollar la tecnología balística necesaria para lanzar misiles de largo alcance. Esto sin duda alguna causa preocupación en Washington y Seúl.

En ese escenario, el lenguaje beligerante del Norte adquiere una relevancia importante. No es casualidad que en las últimas semanas los Estados Unidos de Norteamérica haya posicionado un nuevo sistema antimisiles en la isla de Guam y una flotilla de los famosos aviones F-22 y B-52, el primero conocido por sus letales capacidades y el segundo por cargar bombas nucleares.

No obstante, nos sumamos a la posición de algunos analistas que ven la actual situación como temporal y pasajera. De hecho, no es para nadie un secreto que una eventual guerra en la península tendría consecuencias catastróficas para todos, pero especialmente para la empobrecida Corea del Norte. Sumado a ello, China tiene un interés estratégico en mantener el status quo en la península: ella comparte una enorme frontera con Corea del Norte que podría causar muchos problemas si el régimen norcoreano colapsa. Probablemente el lenguaje fatalista y cargado que emana del norte responde más a la necesidad de legitimar el liderazgo de un joven dictador que a la de una real posibilidad de guerra. Sabías fueron las palabras de James Madison cuando señaló que se necesitan enemigos externos para mantener la estabilidad interna. Ojalá esta todavía sea la lógica predominante en Pyongyang. 

Por Emil E. Chireno Haché.

Abogado e internacionalista. Miembro del CDRI.

La Democracia y el Desarrollo de India en el contexto de sus relaciones con América Latina

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altLa palabra India fue introducida accidentalmente al léxico latinoamericano, cuando en el giro del siglo XVI dos aventureros europeos, el Almirante Cabral desde Portugal y Cristóbal Colón desde España, tocaron tierra en las costas de Brasil y el Caribe respectivamente. Ambos aparentemente estaban tratando de llegar a la India. Esta alusión accidental creó una conexión histórica momentánea entre los dos sub continentes que permaneció inactiva por cientos de años.

Aparte de la migración de varios miles de habitantes del sub-continente Indio en el siglo XIX al Caribe, India nunca tomó forma en la conciencia de América Latina, hasta que la democracia nació en 1947 y la India independiente alcanzó en el mundo su propio derecho. Esta India independiente también inspiró a pensadores latinoamericanos, tales como Octavio Paz y Pablo Neruda, a interpretar su antigua cultura para los lectores latinoamericanos, mientras la conexión iberoamericana proveyó también textos sobre esa exótica tierra para la gente en esta región.

Aunque ambos, India y América Latina, fueron sujetos de dominación extranjera por varios siglos, sus realidades históricas atestiguan diferencias considerables y esenciales. La mayor parte de América Latina ganó la independencia temprano en el siglo XIX, más de un siglo antes que la India. De hecho, América Latina fue extensamente colonizada un periodo de tiempo equivalente, antes del periodo de subyugación del subcontinente indio, que a su turno vio la dominación de sus nativos por parte de clanes islámicos de Asia central, antes del arribo de los europeos, y el eventual triunfo de los británicos. Las naciones de América Latina, hoy en día constan mayormente de poblaciones, cuya etnia y religión tienen sus raíces en la experiencia colonial, o en las subsecuentes migraciones europeas, mientras que la India moderna arrastra mínimos trazos de la raza colonial o su religión. La partida de los elementos coloniales, por una parte, y la asimilación de las otras razas inmigrantes dentro de la nación india, por otra parte, influyeron considerablemente en la orientación política de la India moderna. Aunque la democracia de la India dibuja en larga medida las estructuras políticas de la Gran Bretaña, los Padres Fundadores de la Constitución fueron altamente conscientes de las prioridades de la gran población nativa, y se basaron en sus antiguas tradiciones, y genio, para desarrollar una forma única de democracia republicana.

Para evaluar la experiencia de la India en la democracia y el desarrollo, en el contexto de sus relaciones con América Latina, necesitamos examinar el tema desde las perspectivas gemelas del desarrollo de la democracia, y de la democracia del desarrollo.

El desarrollo de la democracia sigue definiendo la orientación política de los gobiernos en ambas regiones. América Latina ha adoptado, definitivamente, el modelo republicano de democracia de nación-estado como norma, y este principio ha sido reiterado en diversas declaraciones en cumbres regionales, más recientemente en la cumbre de la Comunidad de Naciones Sur Americanas. India, por su parte ha consolidado su estructura democrática, para asegurar que la voluntad de su pueblo siempre encuentre expresión en los sucesivos gobiernos. Esta no ha sido una pequeña proeza, dado el gran tamaño y variedad del electorado, el mas grande del mundo, hablando diferentes idiomas, practicando diferentes religiones y expuesta a variantes influencias sociales.

Por otro lado, la democracia del desarrollo, un concepto que fue refinado principalmente en la segunda mitad del siglo XX, ha permitido a los hacedores de política, tanto en India como en América Latina, confrontar los dilemas esenciales en el proceso de abolición de la pobreza, y proveyó el impulso para la muy necesitada colaboración entre estas dos partes del mundo, que tiene mucho que ofrecerse, uno al otro. En el caso de la India, los Principios Directivos, consignados en la Constitución, consagran las guías desarrolladas por un grupo idealista y desinteresado de estadistas, para que los gobiernos subsecuentes se adhirieran a la tarea de establecer un orden político y económico equitativo. Dichos principios cubren un gran rango de provisiones, tales como ayuda legal gratis, derecho a la educación, justicia distributiva, código civil uniforme, preservación del medio ambiente, etc. Los principios que guiaron al Estado también sirvieron para definir el concepto de la democracia a nivel global en el ambiente de descolonización que se estaba propagando en el mundo entero después de las guerras mundiales.

Durante varias décadas en el siglo XX, América Latina mostró reticencia a involucrarse en importantes iniciativas internacionales para establecer un orden mundial más equilibrado. Por ejemplo, en 1927, México fue el único país latinoamericano en participar en el Congreso de los Pueblos Oprimidos en Bruselas. En 1955, a la Conferencia Afro-Asiática en Bandung, Indonesia, en la cual India jugó un papel destacado, ni un solo país de América Latina o el Caribe atendió, ni siquiera como observador, para ratificar el principio de “reconocimiento de la igualdad de todas las razas y todas las naciones grandes o pequeñas”.

La Cuba revolucionaria fue la única nación de la región que participó en la Primera Cumbre del Movimiento de No-alineados en 1961, del cual India fue co fundadora. Brasil asistió como observador. El desinterés político mostrado por América Latina fue atribuido a la influencia de los Estados Unidos, que declaró al Movimiento de No Alineados de “inmoral” desde su principio. De hecho el movimiento de No-alineados fue percibido, en sus primeros años, como un movimiento Afro-Asiático, mientras que la preocupación de América Latina con asuntos regionales, y sus relaciones cercanas con Europa y Estados Unidos, previnieron una aproximación más cercana a los intentos nacientes, de los países recién liberados del Sur, a hacer valer su identidad e intereses. Hay quienes creen que el Movimiento arrancó sobre una base demasiado ideológica, hasta confrontacional. La falta de participación se podría atribuir, tal vez, al intervalo antes citado entre las épocas de liberación entre las dos regiones, que explicaría la ausencia de la emoción anti-colonial que alimento el fervor de las recién nacidas naciones de Asia y África.

Surgió mayor interés de América Latina en el Movimiento de los No-alineados en los años 70, cuando los temas económicos empezaron a predominar. Argentina, Perú y Chile participaron en la 4ª. Cumbre de No-alineados en Argelia. Colombia había empezado a asistir como observador en Lusaka, Zambia en 1970 y se convirtió en miembro en la Cumbre de Nueva Delhi en 1983. Algunos analistas también han percibido los cambios en América Latina a través del liderazgo de Perón en Argentina, Velasco Alvarado en Perú, Omar Torrijos en Panamá, Allende en Chile y subsecuentes cambios en Nicaragua y Grenada, como elementos que impulsaron a estas naciones hacia el bloque, el cual hasta los años 80 había adquirido considerable ímpetu. Hoy casi todos los grandes países de América Latina son miembros de este movimiento gigantesco hacia la democracia internacional.


Deepak Bhojwani
Ex embajador de la India en República Dominicana.-


Fotografía: diario Nación (Costa Rica).  

La movida estratégica del imperio del dragón

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altCuando pensamos en Zhonguó (como se denomina a China en el idioma de origen), nos vienen antiguas imágenes de un gran y poderoso imperio, con un alto desarrollo de las ciencias, la cultura, el pensamiento político y humanístico. La historia así lo demuestra, el imperio chino fue durante siglos el más poderoso sobre la faz de la tierra.

Dicha bonanza tuvo su declive con la entrada del siglo XX, en el que se produjo la caída de la dinastía Qing y el inicio de los procesos de revoluciones y guerras civiles. 

Fueron años difíciles, que culminaron el 1 de octubre de 1949, con la proclamación de la República Popular de China (RPC) por parte de Mao Tse Tung, líder de la revolución y del Partido Comunista de China (PCCh), quien heredo un país consumido en la pobreza y fragmentado socialmente.

Sesenta y tres años después, y tras la constante evolución y adaptación de su modelo a los cambios globales sin perder su esencia, la RPC se coloca hoy en día como la principal potencia económica mundial.
Si bien nadie duda de su relevancia económica, la RPC no ha sido vista con igual valoración en el escenario político internacional, elemento que resulta clave para dejar el vagón de los países emergentes y convertirse en potencia de primer orden. 

La reciente actividad diplomática de la RPC demuestra un nuevo trazado en su política exterior, que aprovecha oportunamente la debilidad de la Unión Europea (UE) y de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU). 

Fuimos testigos del controversial veto ejercido en el Consejo de Seguridad de la ONU contra el proyecto de resolución sobre la situación en Siria. Posición que junto a Rusia se ha mantenido firme en el rechazo de toda propuesta de intervención o sanción directa al gobierno sirio.

Pero Siria solo es la punta de lanza de su avanzada política estratégica. El enviado chino para medio oriente, Wu Sike, sostuvo a finales de Febrero una jornada de visitas a varios países de Medio Oriente, que incluyo, entre otros, a Jordania, Palestina e Israel. 

Precisamente en su visita a Palestina e Israel, WU pidió al gobierno israelí aceptar la reconciliación palestina, enfatizando la urgente necesidad de retomar las negociaciones, presentando la disposición de su nación para ejercer un papel relevante como mediador entre las partes.

Mientras Wu realizaba la gira por medio oriente, el Vicepresidente chino Xi Jinping agotaba una extensa agenda internacional que le llevo por EEUU, Irlanda y Turquía. 

Siendo los EEUU su principal socio comercial y considerando que Jimping se perfila como el próximo Presidente del PCCh, aprovecho el momento para estrechar las relaciones con el grande del norte, especialmente con la administración de Obama, acordando el desarrollo de la cooperación económica y comercial, con especial atención en la cooperación agrícola. 

América Latina no se queda fuera del mapa geopolítico chino, de hecho, en los últimos años se ha notado un notable interés del gigante asiático hacia nuestra región. Altos funcionarios han indicado que se explora la posibilidad de pactar acuerdos comerciales con países del continente, del tipo que actualmente sostienen con Chile, Perú, Brasil y México. 

Como vemos, la RPC esta cubriendo todas las regiones del mundo y las áreas neurálgicas para reposicionarse como potencia mundial. Sin dudas, es el repunte del imperio del dragón. 

 

Por Aníbal Mauricio
Analista del CDRI.-  

The Fukushima Nuclear Crisis

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Origins of the Crisis

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     On March 11, 2011, Japan was hit by the most powerful earthquake in national recorded history. The 9.0 magnitude quake struck off Japan’s northeast coast and resulted in a massive tsunami that devastated several coastal cities such as Rikuzentakata, Kuji, and Sendai. The tsunami waves swept away cars, houses and other buildings, destroying almost everything in sight. The predicted total cost of the damages is US $309 billion, which would make the earthquake the most expensive natural disaster in history.
     On the same day the earthquake and tsunami struck, the Japanese government declared a state of emergency due to a cooling system failure in the Fukushima Daiichi Nuclear Power Plant. As a result, tens of thousands of residents living within 20km of the plant were forced to evacuate their homes due to concerns for the long-term health risks posed by exposure to radiation. The Tokyo Electric Power Company (TEPCO) has sprayed water on the plant’s exposed nuclear reactors in an effort to cool them. Unfortunately, this cooling attempt has transmitted even more radiation into the air through steam and evaporated water. Japanese officials have downplayed the nuclear disaster, continually assuring Japanese citizens that they are not in serious danger. However, many fear that the situation is much worse than originally thought and are expecting to see a sharp spike in national miscarriage and cancer rates in upcoming years.

 

Internal Actors

External Actors

  • The Tokyo Electric Power Company (TEPCO)
  • The United Nations  (UN)
  • Naoto Kan (Primeminister of Japan)
  • The United Nations  International Atomic Energy Agency(IAEA)
  • The Nuclear and Industrial Safety Agency
  •  

 

Current Situation/The UN’s Stance

    alt Recently, the Tokyo Electric Power Company indeed confirmed that the situation is much more grave than was first thought. After reviewing the crisis, TEPCO announced that the accident at the Daiichi plant likely released more radiation than Chernobyl in 1986, making this meltdown the worst nuclear accident to date. Japanese health officials also recently announced that unhealthy levels of radiation have been detected in packaged beef. While the Japanese government has called for a halt to shipments of cattle from areas near the plant, it is likely that much of the radioactive meat has already been eaten. Currently, the death count stands at over 15,000 while 7,000 people are still missing. An estimated 40,000 Japanese are still homeless.        

     The United Nation’s International Atomic Energy Agency (IAEA) has expressed disappointment in the Daiichi plant’s lack of preparation for the tsunami. According to IAEA, several of the country’s plants are vulnerable to similar meltdowns experienced at Fukushima and have insisted that more precautions be taken in the future. At the same time, the UN has commended Japan overall, calling the government’s response to the crisis “exemplary.” Understandably, the Fukushima crisis has caused other nations to reexamine their stance on nuclear energy. Thus far, Germany has been the biggest industrialized nation to announce a complete end to their nuclear energy program, which will come in 2022. Japan’s Prime Minister Naoto Kan has also suggested taking a step away from nuclear energy.

 

More Information

 

 

 

 

 

Las Relaciones Exteriores de Indonesia

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altIndonesia, oficialmente la República de Indonesia, es un país insular ubicado entre el Sureste Asiático y Oceanía. El archipiélago indonesio comprende cerca de 17.508 islas, donde habitan más de 237 millones de personas, convirtiéndolo en el cuarto país más poblado del mundo. Además, es el país con más musulmanes del planeta.
Es una república presidencialista, con un poder legislativo y un presidente elegidos por sufragio. El actual mandatario es Susilo Bambang Yudhoyono. El gobierno tiene su sede central en la ciudad de Yakarta, la capital. Pese a ser un archipiélago, el país comparte fronteras terrestres con Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y Malasia. Otros países cercanos a Indonesia incluyen a Singapur, Tailandia, Filipinas, Palau, Australia y el territorio indio de las Islas de Andaman y Nicobar.
A través de sus numerosas islas, el pueblo indonesio está conformado por distintos grupos étnicos, lingüísticos y religiosos. Los javaneses son el grupo étnico más grande y políticamente más dominante.

 

altRelaciones Exteriores
Desde su independencia el 17 de agosto de 1945, la política exterior indonesia ha seguido una línea libre y activa, en busca de jugar un papel protagónico en los principales asuntos regionales, pero esquivando verse implicada en conflictos entre las principales potencias. La denominada política de “Nuevo Orden” del gobierno del Presidente Suharto se distanció de la línea crítica estridente anti-occidente y anti-norteamericana de su predecesor Sukarno. Según el principio del “Nuevo Orden”, los vínculos externos de Indonesia se basan en la cooperación económica y política con las naciones occidentales. Incluso, en la aplicación de tal visión, el gobierno de Suharno dio un giro en la postura de Indonesia –calificada anteriormente de principios- en el Movimiento NOAL, el cual hizo evidente cuando presidió ese conglomerado de países de 1992 a 1995. Tras la expulsión del poder de Suharto en 1998, el gobierno indonesio conservó, sin embargo, los lineamientos generales de su política exterior independiente y moderada, y de mayor acercamiento a Occidente, en particular a Estados Unidos, con el cual mantiene lo que denomina asociación integral. Preocupaciones y complicaciones de tipo interno, no han impedido que sucesivos presidentes hayan viajado al exterior y que este país participe en múltiples foros. La invasión indonesia de Timor Leste en diciembre de 1975 y sus posterior anexión en 1976, así como el posterior referendo sobre independencia en agosto de 1999 luego de un movimiento independentista de resistencia nacional en esa pequeña nación insular, tensó las relaciones de Yakarta con la comunidad internacional. En los últimos 3 años, el gobierno indonesio ha asumido una postura de buena vecindad con Timor Leste.
Actualmente, Indonesia mantiene estrechas relaciones con sus vecinos en Asia y es un miembro fundador de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN), de la cual es su presidente durante este año y sede de su secretaría general, y la Cumbre de Asia Oriental. En 1990, el país restauró las relaciones con China, después de que Suharto congelara las relaciones con los países comunistas. Indonesia es miembro de las Naciones Unidas desde 1950, y fue uno de los fundadores del Movimiento de Países No Alineados (NOAL) y de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) en la cual ha ejercido una influencia de moderación. Igualmente, es sede de la secretaría general del Foro de Cooperación América Latina-Asia del Este (FOCALAE) en el cual se muestra muy activo como anfitrión de varias citas regionales. Además, Indonesia es signatario del acuerdo del Área de Libre Comercio de la ASEAN, el Grupo Cairns y la Organización Mundial del Comercio, así como integrante del foro de la APEC y participa en el G-20, y en múltiples organizaciones y agencies de la ONU. Anteriormente, Indonesia formaba parte de la OPEC, pero se retiró en 2008, debido a que ya no es un exportador neto del crudo.


El Ministerio de Asuntos Exteriores de Indonesia se ha fijado nueve objetivos o misiones para el período 2010 al 2014:
1. Mejorar las relaciones bilaterales y regionales, así como una cooperación en varios sectores, a fin de promover los intereses nacionales.
2. Asumir un papel más significativo y de liderazgo en la cooperación dentro de la ASEAN, y participar en el proceso de integración de la Comunidad ASEAN, prevista para el 2015 la cual beneficie a Indonesia y contribuir a que sea independiente, desarrollada, unida, democrática, segura, justa y próspera.
3. Incrementar la diplomacia multilateral para lograr una Indonesia más segura, más pacífica, independiente, desarrollada, justa y próspera.
4. Crear una imagen más positiva de Indonesia a través de la diplomacia pública.
5. Optimizar la diplomacia con la confirmación de los instrumentos legales y los acuerdos internacionales, en un esfuerzo para proteger el interés nacional.
6. Brindar mejores servicios, que sean rápidos, corteses, simples, transparentes y responsables en sus dependencias protocolares, consulares y diplomáticas, así como en la protección de los ciudadanos indonesios y sus las entidades del país en el exterior.
7. Formular y seguir una política exterior dirigida a lograr los intereses nacionales.
8. Mejorar la supervisión interna a fin de crear un aparato limpio y organizado en el Ministerio.
9. Mejorar la administración del Ministerio, para que sea transparente, responsable y profesional, en aras de que apoye el éxito en la implementación de la política exterior.
Actualmente, Yakarta acoge a 89 embajadas, al tiempo que otros 45 países mantienen concurrencias con embajadores acreditados desde otras capitales.


En los últimos 15 años, aunque signadas por la distancia geográfica, Indonesia ha incrementado sus relaciones con América Latina, y existe un creciente comercio, en particular con Brasil, México, Chile y últimamente con Venezuela. También, Indonesia posee una desarrollada industria ebanista, y vende muchos muebles a destinos del Caribe, especialmente para hoteles de playa, y unos de estos es la República Dominicana que goza de un creciente comercio en esta rama del negocio del turismo.
Nueve países latinoamericanos tienen embajadas en Yakarta: Argentina, Brasil, Chile, Cuba, México, Panamá, Perú, Surinam y Venezuela, mientras Bolivia, tiene Embajador acreditado concurrentemente desde Beijing; Colombia y El Salvador desde Nueva Delhi; Ecuador, Paraguay y Jamaica desde Tokio; Guatemala, Nicaragua y la isla de Dominica desde la ONU en Nueva York; Santa Lucia y San Vicente y las Grenadinas desde Washington y Uruguay desde Kuala Lumpur, en Malasia.
Por su parte, Indonesia opera embajadas en 11 países de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Panamá, Perú, Surinam y Venezuela.
Existe una emigración javanesa en Surinam desde los tiempos holandeses y de ahí los lazos cercanos entre estos dos países.
En 2000, Indonesia realizó un intento por establecer relaciones diplomáticas con la República Dominicana, pero nunca se llegó a concretizar el acuerdo de formalizacion de las Relaciones, y no se firmó en esa ocasion, el gobierno dominicano ha insistido recientemente en reactivar esa iniciativa de Indonesia, aun no se ha logrado formalizar las relaciones diplomaticas bilaterales, aunque existe una ctivo Comercio entre ambos paises.
A principio de mayo, Indonesia fue la sede de la Cumbre de la ASEAN como su presidente este año, la cual representó una oportunidad para que Yakarta pudiera mover sus piezas en la consecución del objetivo de jugar un protagonismo en la región, en particular cuando ese bloque se encamina a crear la comunidad –para el 2015, pero fue a su vez constituyó un fuerte desafío debido al conflicto desatado por la disputa territorial entre Tailandia y Cambodia. Incluso, Yudhoyono se reunió en privado con los primeros ministros Abhisit Vejjajiva y Hun Sen al margen del evento. Luego de ingente mediación, que incluyó, además, un encuentro entre el ministro camboyano de Asuntos Exteriores Hor Namhong, y su homólogo tailandés Kasit Piromya, las partes en conflicto acordaron permitir el despliegue de observadores indonesios en la zona de la frontera que ambos países se disputan para verificar el alto el fuego, y así encauzar una solución del conflicto que ha desencadenado combates entre sus respectivas tropas con saldo de decenas de muertos por ambos lados. Este resultado representó sin dudas un punto a favor de la política exterior de Indonesia.
De hecho, en aras de lograr establecer la comunidad, la región necesita apuntalar la paz y la estabilidad en la región, expandir el comercio como base del desarrollo y convencer a sus propios pueblos de la relevancia de esta identidad regional, y al tanto de tales necesidades, Indonesia actuó en consecución durante la Cumbre ASEAN.


Economíaalt
Indonesia es la economía más grande del sudeste asiático por su numerosa población, aunque en términos proporcionales de índice de desarrollo en su entorno está por debajo de Singapur, Malasia, Tailandia y Brunei. Es miembro del G-20 y su Producto Interno Bruto (PIB) sobre precios corrientes se estima en 776.976 millones de dólares, con un crecimiento del 6.2% en lo que va de año, una inflación del 5.8% y un desempleo del 7%. El PIB nominal per cápita se calcula en unos US$ 3.270 y el PIB PPA per cápita de US$ 4.647. El sector de servicios es el sector económico más grande, representando el 45.3% del PIB. Este es seguido por la industria (40,7%) y la agricultura (14,0%). Sin embargo, la agricultura emplea a más personas que otros sectores, ocupando el 44,3% de los 95 millones de trabajadores del país. Esto es seguido por el sector de los servicios (36,9%) y la industria (18,8%). Las industrias principales incluyen la petrolera y del gas natural, la textil y la minería; mientras que entre los principales productos agrícolas se encuentran el aceite de palma, el arroz, té, café, especias y goma. En los servicios, el turismo juega un papel preponderante. El 35 por ciento de los turistas extranjeros que visitan este inmenso archipiélago proceden de los países de su entorno, en particular de los estados de la ASEAN. El resto básicamente provienen de China, Japón, Australia, Europa y Estados Unidos.
Indonesia fue el único miembro del G-20 que registró un crecimiento durante la crisis financiera global de 2008-09. La administración del presidente Yudhoyono introdujo significativas reformas para animar el crecimiento económico. Entre ellas estuvieron el desarrollo de capital de mercado, el uso de los bonos del Tesoro, así como reformas tributarias y aduanales para incentivar el comercio. Durante el 2009, Indonesia exportó un volumen de 115 mil 600 millones de dólares, el cual fue inferior a los 139 mil 300 millones de 2008. El valor de las importaciones también decreció de 116 mil millones de dólares en 2008 a 86 mil 600 millones en 2009. Para evitar un desbalance de la cuenta corriente, y así impedir un aumento del déficit comercial, tradicionalmente los gobiernos indonesios han restringido las importaciones en épocas de baja en las ventas al exterior.
Los principales mercados de exportación de Indonesia son Japón (22,3%), Estados Unidos (13,9%), China (9,1%) y Singapur (8,9%); mientras que la mayoría de las importaciones provienen de Japón (18,0%), China (16,1%) y Singapur (12,8%). El país posee una amplia variedad de recursos naturales, incluidos el petróleo crudo, gas natural, estaño, cobre y oro. Las principales importaciones de Indonesia incluyen la maquinaria y equipos, productos químicos, combustibles y productos alimenticios.
Japón se mantiene como su principal socio mercantil y como el principal inversionista extranjero. En 2008, firmaron el Acuerdo de Asociación Económica, que es el primer convenio de libre comercio de Indonesia. En virtud de ese pacto, los productos de Indonesia gozan de exenciones tributarias del 90% en el mercado nipón.


Por Hans Dannemberg Castellanos, Coordinador Regional del CDRI para Asia

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