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AMERICA LATINA Y EL CARIBE

Visita de Papa Benedicto XVI a Cuba

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altBreve reseña de la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba en 1998

El 21 de enero de 1998 se realizó la primera visita de un Papa a Cuba. En esa oportunidad, el fallecido líder religioso Juan Pablo II fue recibido por miles de personas, camarógrafos, periodistas, representantes del gobierno cubano y el presidente Fidel Castro. Indudablemente este fue uno de los acontecimientos históricos más relevantes de las últimas décadas de Cuba.

Después de 37 años en el poder, por primera vez en la historia cubana, el presidente Castro dio la bienvenida a la máxima representación del catolicismo apostólico romano, generando este acontecimiento que dos grandes figuras de la historia tanto política como religiosa, coincidieran en la Habana y que estrechan sus manos ante el mundo que los observaba, dejando de lado las diferencias ideológicas. El presidente Fidel Castro definió en aquella oportunidad a Juan Pablo II como “un angel de los pobres” a su llegada y previo a esto, había convocado a la nación a hacer del viaje No. 81 de dicho pontifice, el mejor de todos. Una gran revolución histórica contempló el mundo, ya que el día de la llegada del Papa, fueron cesadas las labores en la isla garantizando el pago del salario correspondiente a los trabajadores. Y más aún, los miembros del partido comunista fueron convocados a participar de las misas.

Muchas esperanzas manifestaba el pueblo en aquel enero del 1998, esperanzas de que la iglesia ganara más espacio, de que fuera levantado el bloqueo por parte de los Estados Unidos, esperanzas de mayor prosperidad para el país. 

En aquella oportunidad el Papa en su primera misa oficiada en tierra Cubana, censuró tanto el aborto como el matrimonio entre personas del mismo sexo y les exhortó a ''abrir el corazón al espíritu del amor, la reconciliación, la paz y la esperanza''. De igual modo, esta visita fue la puerta que se abrió a favor de más de 200 presos que fueron beneficiados por el presidente Fidel Castro con indultos que perdonaron sus penas, concediéndoles la libertad. Una gran noticia para todo el mundo.

Expectativas de la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba en marzo de 2012

Esta será la segunda visita de un Papa a Cuba. Llena de innumerables expectativas tanto para el pueblo, como para la iglesia y las autoridades de la isla. El papa Benedicto XVI, llega a un país que se encuentra sumergido en un proceso de cambios y reformas en su sistema económico.
Según declaraciones del embajador de Cuba en el Vaticano Eduardo Delgado Bermúdez, un posible encuentro entre Benedicto XVI y Fidel Castro no estaba en el programa "por ahora", pero no lo excluyó. De igual modo, confirmó que no fueron fijadas condiciones por parte de Cuba al sumo pontífice en esta próxima visita. 

El Papa Benedicto XVI (Joseph Aloisius Ratzinger), tiene grandes retos en esta nueva visita. Los cubanos católicos esperan que sea redefinido el papel de la Iglesia frente al gobierno y la sociedad. Así como también el pueblo espera que sean tocados los temas referentes al exilio y la disidencia interna.

De igual modo más de 750 activistas y disidentes cubanos manifiestan diferentes opiniones. Algunos ven la visita del Papa como una oportunidad de mejorar las condiciones religiosas de los católicos y otros consideran que quizás no tendrá ninguna incidencia sobre el tema dicha visita. En cambio otros insisten en hablar personalmente con el Papa para tratar temas sobre los derechos humanos, mediante los grupos a los que pertenecen. Las damas de Blanco de igual modo demandan que más presos políticos sean liberados. De hecho, unas 70 damas fueron detenidas por algunas horas, en medio de las manifestaciones que fruto de la tensión por la esperada visita, se ha generado.

Cabe destacar que medio centenar de personalidades de varios países han firmado una petición en la que instan al Gobierno cubano a crear un espacio para el dialogo. Esta petición ha sido auspiciada por la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia (Redlad) y divulgada hace unos días por el directorio Democrático Cubano, de Miami (EEUU).

Lo cierto es que ningunas de las demandas o expectativas por parte de los activistas y disidentes, se encuentran en la agenda del sumo pontífice, por lo que el mundo deberá esperar pacientemente hasta que sea materializada la visita del Papa Benedicto XVI a la isla de Cuba.

Es importante señalar, que el Papa llega a Cuba justo cuando la nación se encuentra en su mayor proceso de reestructuración económica desde la caída de la Unión Soviética e intenta reenfocar algunos de sus programas de gobierno.

 

Por Sarah Romero
Analista CDRI.-


Créditos fotográficos: Agencia Prensa Latina

La cooperación Sur-Sur

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altDesde los años setenta se habla sobre la cooperación Sur-Sur (CSS), pero es hasta mediados de los noventas y con mayor énfasis en los últimos diez años cuando ha habido un incremento en el número de acuerdos y alianzas creadas entre los países del sur. Este incremento se debe en gran medida al desarrollo socioeconómico que han alcanzado algunos países del sur y la toma de conciencia de sus gobiernos sobre los problemas comunes que les afectan y la necesidad de buscar soluciones sostenibles.

La cooperación Sur-Sur, es aquella que se entiende como la cooperación que ofrecen países de renta media a otros de igual o menor desarrollo. Los países donantes ofrecen mejores orientaciones, políticas públicas y prácticas sobre cómo solucionar problemas que afectan a los países receptores, y la realizan a través de la transferencia de conocimientos, experiencias, técnicas y tecnologías.

La CSS tiene también un aspecto político, y es que busca reforzar las relaciones entre los países y formar alianzas en los foros internacionales para así tener mayor peso en la toma de decisiones y defender mejor sus intereses. Con esto, busca reformar el sistema internacional. De hecho, desde el 2003, las políticas de CSS han estado reforzadas por lo que muchos académicos describen como un nuevo cambio en la distribución global del poder en favor de los países emergentes .

La actual CSS se desarrolla en tres tipos de alianzas. El primero es el regional, donde están incluidos las alianzas de integración económica y política tales como MERCOSUR, UNASUR, ALBA y el Grupo de Rio; el segundo es el inter regional, el cual incluye las relaciones bilaterales y las alianzas inter continentales como IBSA; y el multilateral global, donde se dan las coaliciones entre los países y grupos de presión en los organismos internacionales como Naciones Unidas, G20 y G8 .

Los resultados obtenidos por cada una de las alianzas son naturalmente muy variadas, ya que están condicionadas por sus objetivos específicos, estrategias, y su amplitud.

Como tendencia general, las coaliciones interregionales tienen más dificultades para lograr resultados concretos que las regionales. De hecho, muchas coaliciones regionales, han logrado algunos avances en el proceso de integración, la expansión del comercio y la coordinación de las políticas (Ej. MERCOSUR). Sin embargo, es cierto que todavía están muy lejos de las promesas originales hechas por los líderes que las promovieron . Y especialmente si se toma en consideración su objetivo general de desafiar el "desbalance e injusticias" del sistema mundial y la “democratización” de su estructura.

Para muchos, la CSS emerge como alternativa a la tradicional cooperación Norte-Sur (CNS), pero a pesar de que para algunos países ha servido como alternativa, la misma no debe entenderse como una alternativa propiamente dicha, sino más bien como un complemento. Ambas son importantes, lo único que responden a intereses diferentes.

De acuerdo al investigador Bruno Ayllón Pino, la CSS tiene principios que la caracterizan y la diferencian de la CNS. Entre estos principios podemos identificar: la no interferencia en asuntos internos, igualdad entre países socios (horizontalidad), respeto a su independencia y soberanía nacional, promoción de la autosuficiencia, diversificación de ideas, ausencia de condicionalidades explicitas, preferencia por el empleo de recursos locales, mayor flexibilidad, sencillez, rapidez, menor costo y su mayor impacto, entre otras . Estos principios hacen que la CSS sea mas atractiva para los países en desarrollo, ya que responde a iniciativas diferentes que la tradicional CNS, pero también genera mayor confianza en los países receptores puesto que reciben ayuda de países con realidades y problemas similares a los de ellos.

Partiendo de la tradicional CNS y la reciente CSS ha surgido lo que hoy se conoce como la cooperación triangular la cual pretende ser un nuevo modelo de cooperación más representativo. La misma, es la que se da entre dos países, uno desarrollado y uno de renta media, para beneficiar a un tercero o menos desarrollado. Hoy en día son más los países que se benefician de este tipo de cooperación la cual es usualmente financiada por el país desarrollado e impulsada y realizada por el país en desarrollo.

Este tipo de cooperación ha tenido buen recibimiento a nivel internacional, no solo porque tiene más eficiencia ya que son dos países los que trabajan en conjunto para ofrecer la cooperación, pero también, y tal y como explica Ayllón, ofrece más oportunidades y mayor potencial para desarrollar mejores vínculos entre CNS y CSS creando alianzas mas “inclusivas y plurales”. Disfruta, por igual de mayor legitimidad, más beneficios, y una ampliación en el “know how” mientras facilita el intercambio de información y técnicas .

Sin embargo, a pesar de ser impulsadas por una "motivación común general", las recientes alianzas Sur-Sur también tienen diferencias importantes con respecto a sus objetivos específicos, su composición y estrategias lo cual afecta sustancialmente su potencial e incrementa sus limitaciones. Los análisis realizados por diferentes académicos señalan al menos cuatro grandes limitaciones a la eficacia de las alianzas de cooperación del sur global: el primero es el poder de atracción de las potencias mundiales tradicionales sobre los pequeños estados o incluso de tamaño medio; la segunda está relacionada con las consecuencias del fortalecimiento de los países emergentes; la tercera se refiere a la divergencia de intereses entre los miembros de las alianzas, especialmente en el campo económico; y la última deficiencia se relaciona con las dificultades en la construcción de una identidad colectiva fuerte, lo cual ha sido mas difícil lograr en América Latina.

A estas cuatro grandes limitaciones, es importante añadir también el problema de la eficacia, la legitimidad, las presiones internas de los países donantes y el actual cambio del panorama político y económico mundial.

De América Latina, Brasil ha sido probablemente el mas entusiasmado y activo en la promoción de la CSS y durante el gobierno de Luis Ignacio Lula da Silva (2003-2010) paso a ser una parte muy importante de la política exterior de Brasil.

De igual modo, Brasil ha sido el país que más ha apoyado y defendido en gran medida la diplomacia y la CSS, presentándola como una solución al “desbalance e injusticias” del sistema internacional. Hoy en día, Brasil no solo posee un rol central en los tres tipos de alianzas en que se desarrolla la CSS, pero ha sido también una pieza clave en la creación de foros tales como el IBSA.

En América Latina existen otros países que se han destacado en su rol como emisores de cooperación en la región y han desarrollado un sin número de proyectos para fortalecer la CSS tales como Chile, México y Argentina.

A pesar de los avances obtenidos, la CSS sigue siendo un “proyecto en construcción” , por tanto, requiere de más tiempo y trabajo de los países emergentes para continuar avanzando. Sin embargo, vale resaltar que la CSS ha transformado la dinámica de la cooperación internacional dándole paso a nuevos actores, ha cedido nuevos espacios a los países emergentes para consolidar su rol como actores globales, y ha pasado a formar parte de la política exterior de muchos países. La misma ha ayudado enormemente a países en desarrollo a través de la transferencia de conocimientos y creación de proyectos que ayudan al desarrollo económico de la región.


Stephanie Rodríguez
Analista del CDRI.- 

¿Ha Madurado Políticamente América Latina?

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“Adiós, Amigos”, con este título publicó el especialista Michael Shifter uno de sus escritos en el cual argumenta que a América Latina ya no le importa lo que se diga en Washington.
 
Ha habido cambios en el espectro político en cuanto al acercamiento y apertura de relaciones diplomáticas con países no tan bien vistos ante los ojos de Washington, así como la creación de nuevas instituciones regionales e intentos de integración hablan de la rebeldía “en el patio trasero de los Estados Unidos”.
 
América Latina sigue siendo muy heterogénea en varios aspectos fundamentales que van desde su historia hasta los procesos políticos internos vividos por cada país de la región. Ésta ha sufrido guerras civiles, derrocamientos de gobiernos democráticos y por supuesto, intervenciones norteamericanas. Todos estos factores no han impedido el nuevo giro que vive la región con respecto a Estados Unidos.
 
Sin embargo, es ampliamente sabido que existe un alto nivel de interdependencia entre la región y los Estados Unidos, dada la posición geopolítica e histórica interacción entre ambos, como lo fue las guerras hispanoamericanas; pero sobre todo la condición de principal socio comercial y fuente de inversión extranjera que representa Estados Unidos para el resto del continente, específicamente para América Central y el Caribe.
 
La postura política asumida por la región-aunque no como bloque- se presta para plantear la siguiente premisa: que América Latina ha madurado políticamente tanto que ha llegado a dar la impresión de que puede despejarse de los Estados Unidos políticamente hablando, tal como plantea Hakim.
 
Tomando en consideración este argumento, es preciso señalar que realmente han coincidido una serie de factores exógenos y endógenos que bien podrían llevarnos a la conclusión que existe algún nivel de “madurez política” en la región. Pero es muy audaz acatar tal planteamiento pura y simplemente, dada la heterogeneidad de América Latina y lo complejo y cíclico que es la política exterior americana, donde el interés nacional está por encima de incluso las ideologías políticas del gobierno de turno, ya sea demócrata o republicana.
 
Hemos sido testigos de un movimiento de tendencia izquierdista surgido en el espectro político del Hemisferio Occidental, como consecuencia de la elección de líderes con un perfil más socialista como es el caso de Ignacio Lula da Silva en Brasil, Rafael Correa en Ecuador, Daniel Ortega en Nicaragua, y por supuesto, Hugo Chávez en Venezuela, quien ostenta el discurso más incendiario en contra de la política exterior de los Estados Unidos hacia la región.
 
Indiscutiblemente que el advenimiento de varios líderes de la tendencia arriba señalada, y la creación de organizaciones sin presencia de por lo menos los Estados Unidos, es una muestra de que la región está determinada a dar pasos firmes sin la participación de Washington como actor de primera. Así lo demuestran el surgimiento de la Unión de Naciones del Sur (UNASUR) y la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), esta última teniendo como abanderado a Hugo Chávez. Es preciso destacar que, pese a los fuertes cuestionamientos a que es sometida la Organización de Estados Americanos (OEA), ésta sigue siendo el principal organismo de consenso político del Hemisferio Occidental. Así lo han demostrado los casos de disputa entre Costa Rica y Nicaragua sobre el río San Juan.
 
En términos particulares, Brasil lleva una política exterior agresiva, la cual no siempre converge con los intereses americanos, no solo en la región sino también a lo externo. Es el caso de la postura de este país con respecto al régimen de Teherán, con el que Lula en su último año de gobierno mantuvo muy estrechas relaciones y una postura complaciente con respecto al enriquecimiento de uranio por parte de Irán.
 
Obviamente, cada país vela por sus propios intereses en la arena internacional. Brasil, un gigante no solo en el Hemisferio Occidental, sino también a nivel global, ha logrado hacerse más visible en aras de hacer valer su condición de líder regional, y por qué no global. De hecho, hay expertos que debaten si ya este coloso del sur debe considerarse como un país en vías de desarrollo o como un país del primer mundo.
 
Su apoyo y fuerte presencia en la Misión Internacional de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH) como muestra de apoyo y solidaridad con Haití; Su posición dentro del grupo de las llamadas economías emergentes, Brasil, India, China y Sudáfrica (BRICS), desde donde aboga por un asiento en el exclusivo y ya obsoleto Consejo de Seguridad de la ONU, le merece la condición de líder a escala global, pero no en representación del resto de la región.
 
En realidad, este no es el único país, ni la única acción que revela esta tendencia, pues la crisis económica en la que se encuentra “sumergido el capitalismo” hoy en día, ha sido reveladora de la habilidad que han tenido los países del sur para mirar hacia el pacífico en busca de nuevas opciones de diversificación de mercado. Este es el caso de Chile, Uruguay y Argentina, países que han fortalecido sus vínculos comerciales con China y otros países del sudeste asiático.
 
No menos interesante es el caso de Costa Rica que ha querido montarse en el tren de China, y para ello dejó de reconocer la soberanía de Taiwán y así formalizar lazos diplomáticos con China, aprovechando las oportunidades comerciales que ofrece Shang Hai como opción alterna a los estados Unidos.
 
Asimismo, República Dominicana ha enviado señales de solidez en su política externa al reconocer el derecho de existencia del estado palestino, pese a tener relaciones diplomáticas muy estables con el estado de Israel.
 
Definitivamente, que la presencia de China y el espacio que viene ganando paulatinamente en la región, más las muy buenas relaciones de Teherán con Brasilia y Caracas, en este último caso una estrecha relación entre Hugo Chávez y Mahmoud Ahmadinejad, generan malestar en los predios de Foggy Bottom (oficinas del Departamento de Estado).
 
En fin, América Latina luce de algún modo desafiante en sus pasos de consolidar una política exterior e interna, pero sin lugar a dudas, lejos de una eficiente y eficaz integración regional, pues, surgen organizaciones y declaraciones luego de cada conclave, pero al final no materializan pasos de integración. Con la salvedad del MERCOSUR.
 
Esta tendencia ha sido provocada por la propia naturaleza de la política exterior americana, la cual es cíclica.
 
Así lo expresa Harold Molineu, quien plantea que “en los últimos 160 años la política exterior americana hacia América Latina ha ido desde descuido a intervención, de cooperación a conflicto. Largos períodos de desatención pero seguidos por breves, pero intensos períodos de intromisión paternalista.” Además, PeterHakim también revela que la política exterior hacia la región ha sido inconsistente.
 
Sin embargo, a todo lo anterior hay que sumarle el auge de organizaciones clandestinas, actores-no estado-organizaciones terroristas- y por supuesto la resistencia del fundamentalismo islámico a la ideología de occidente, la guerra contra el terrorismo, sobre todo en Irak y Afganistán, han desviado la atención de los Estados Unidos sobre América Latina, por lo que la región se ve con mayor holgura para acercarse a nuevos y diferentes socios.
 
En fin, todo el proceso de cambio que se ha estado viviendo en la región no representa una seria amenaza a los intereses americanos en la región, de lo contrario la actitud seria otra.
En conclusión, la combinación de lo cíclico de la política exterior americana y lo heterogéneo de América Latina nos dicen que la política exterior de américa Latina debe ser vista de manera particular, más bien bilateral, es decir, como actúa cada país con los Estados Unidos.
 
América Latina sigue sus buenas relaciones con Washington, y avanza hasta un mayor nivel de consenso aunque lejos de la integración.
 
Graciano Gaillard
Analista del CDRI.- 

Cuba y Su Proceso de Apertura

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altEn medio de la actual crisis económica mundial, Cuba, al igual que muchos otros países de la región, ha tenido que implementar profundas transformaciones políticas y económicas con la inclusion de nuevas medidas por parte de su gobierno y la implementacion de un conjunto de reformas que otorgan nuevas oportunidades al desarrollo económico, político y social del país caribeño.


El actual Presidente de Cuba y Presidente del Consejo de Estado, Raúl Castro Ruz, quien asume oficialmente el poder el 24 de febrero del 2008, aunque gobernaba de manera interina desde el 31 de julio de 2006 a raíz de la situación de salud del ex presidente Fidel Castro, anunció las nuevas medidas el pasado mes de noviembre del 2011 que se suman a otras ya implementadas en meses anteriores.


Desde la llegada del ex mandatario Fidel Castro al poder a finales de los años 50 con el triunfo de la revolución Cubana, muchos han sido los acontecimientos relevantes en esa nación, como la erradicación del analfabetismo en sus primeros años de gestión, grandes avances en la medicina, un desarrollo económico bajo los principios del socialismo, que dependían en gran parte del intercambio comercial con su principal socio económico: la ex Unión Soviética.


Ya para 1960, la vida política de Cuba adquiere otro matiz, con el embargo comercial, económico y financiero de Estados Unidos (conocido Bloqueo), el cual adquirió carácter de ley en 1992, restringiendo las relaciones comerciales a nivel internacional.


En el año 1990, a raíz de la caída del comunismo en la Unión Soviética, la situación económica de Cuba cada día enfrentaba nuevos desafíos que intentaban hacer frente a su crisis, debido a que dejó de percibir el apoyo de su principal socio económico, lo que fue generando una situación de estancamiento en el desarrollo de la hermana nación. En la actualidad, el principal socio económico de Cuba es Venezuela, con quienes desde el año 2000 se encuentra desarrollando diversos proyectos enfocados principalmente en las ramas de educación, salud, deporte, ciencia, comercio, entre otros como parte de las políticas del presidente Hugo Chavez en algunos paises de la región.


Para Cuba, el 2011 se ha convertido en un año de grandes oportunidades que sugieren cambios en el modelo político, económico y social, pues el actual gobierno, ha decidido realizar reajustes a su sistema de gestión y encontrar oportunidades de desarrollo en medio de la crisis. En la actualidad, el 35% del presupuesto nacional, va destinado a la cobertura universal de los sectores de salud y educación, áreas que indiscutiblemente se verán afectadas con la implementación de las nuevas medidas. De igual modo, la ciudadanía ha sido advertida de que muchas gratuidades sociales como son la libreta de racionamiento, serán afectadas. Así como también, un drástico ajuste laboral ha sido anunciado, que se estima, eliminara uno de cada cuatro empleos del estado (un promedio de 1,300,000 trabajadores).


Desde el triunfo de la revolución, la compra y venta de propiedades no estaba permitida en la isla, sin embargo, desde el pasado mes de noviembre del 2011, parte de las nuevas medidas tomadas por el estado, permiten a los ciudadanos cubanos residentes en la isla, la compra y venta de bienes raíces mediante transacciones bancarias que promuevan la regularización de la negociación y el cobro del 8% del costo de la propiedad a favor del Estado (los exiliados cubanos quedan excluidos). En el mes de octubre de 2011, también se legalizó la compra y venta de vehículos.


Otras de las medidas que favorecen a los ciudadanos cubanos, es la creación de nuevos negocios o micro-empresas, aprobados por el estado, que permitirán la generación de ingresos a muchas familias y trabajadores independientes. El gobierno, también ha regalado tierras fértiles a ciudadanos dispuestos a ponerlas a producir, como una forma de fomentar la agricultura, considerando que en la actualidad más del 80% de lo consumido en territorio Cubano es importado.


El gobierno del presidente Raúl Castro, ha dejado implícito también su deseo de renovar el liderazgo gubernamental mediante la propuesta de reducir a dos períodos de cinco años los puestos políticos, intentando dar un giro al liderazgo político, ofreciendo con esto, oportunidades a profesionales más jóvenes con nuevas propuestas.


Es importante destacar, que aunque las relaciones EEUU – Cuba no han dado muestra de un avance significativo, y que el bloqueo persiste, el actual presidente de EEUU Barack Obama, ha permitido a los cubanos radicados en territorio americano, ciertas facilidades para enviar dinero a sus familiares a Cuba, viajar a su tierra sin inconvenientes y llevar regalos a sus familiares.


Sarah Romero
CDRI.-

III Foro Internacional Árabe-Latinoamericano 2011

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altEl III Foro Internacional Árabe-Latinoamericano, celebrado en la ciudad de Cartagena de Indias, Colombia, del 30 de noviembre al 2 de diciembre de 2011, tuvo como actividad principal la realización de la Conferencia para la Construcción de una Alianza Árabe-Latinoamericana para el Desarrollo y la Paz.

La actividad contó con la participación un nutrido grupo de distinguidos líderes, intelectuales, periodistas, diplomáticos, empresarios, exmandatarios de América Latina y el Caribe y del mundo Árabe, quienes discutieron las maneras para fortalecer las relaciones entre ambas regiones. Durante la misma se destaco la presencia del Dr. Leonel Fernández Reyna, Presidente de la República Dominicana.

La Conferencia estuvo organizada por la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE) de la República Dominicana, la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad del Rosario de Colombia, y contó con la bienvenida oficial de parte del gobierno Colombiano.

Al final de la Conferencia, se emitió la Declaración de la Conferencia de Cartagena para la Construcción de una Alianza Árabe-Latinoamericana para el Desarrollo y la Paz.

Dicho documento resalta la importancia de ambas regiones en la comunidad internacional, por su situación demográfica, cantidad de naciones, y perspectivas de desarrollo; Incentiva un acercamiento desde las esferas más importantes de nuestras regiones, lo que incluye, expandir los lazos comerciales, de negocios y de desarrollo económico; construir relaciones académicas, educacionales y culturales más fuertes; y examinar que pueden aprender de cada uno sobre buena gobernanza, creación de instituciones, paz y reconciliación.

Uno de los mas valiosos resultados de este Conferencia fue la creación del Consejo para Relaciones Árabes con América Latina y el Caribe, que será la fuerza impulsadora para la creación de una alianza ampliada Árabe-Latinoamericana.

Durante la Conferencia, las personalidades participantes emitieron además, la Declaración de la Conferencia de Cartagena sobre el Reconocimiento Bilateral y Multilateral de Palestina. En ella, se acoge la admisión de Palestina a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en calidad de estado miembro, y se reafirma el apoyo al reconocimiento bilateral y multilateral del estado de Palestina, considerándolo como una contribución importante para la conclusión del conflicto Árabe-Israelí.

Sin lugar a dudas, el Foro Internacional Árabe-Latinoamericano, viene marcando un hito en la historia de las relaciones entre nuestras regiones, propiciando el camino para un futuro de cooperación y desarrollo conjunto, como ya lo constituyeron el Foro de Cap Cana en República Dominicana y el de San José, Costa Rica. 

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